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Ambos saben manejar el lenguaje corporal. Observan, posan, sonríen, descubren. Prefieren la ropa cómoda y a la vez creativa. Lo sencillo a lo estrafalario, lo fresco a lo sobrecargado. Ella “adora” los zapatos de taco y los deportivos, y él, la ropa que “armonice” con sus facciones. |