1. Desde la entrada a la casa, la mesa es un aliciente para la vista y el olfato. Debe lucir atractiva, repleta de vida y luz. Juegue con el rojo y sus derivaciones, con el dorado, el ocre y el verde. Las velas en candelabros de diversos tamaños y centros de mesa tupidos con bolas y ramas artificiales. Permítase probar con lo nuevo. Imagine manteles adornados con pétalos de rosas regados al azar. Copas pomposas exclusivas para esa noche y un sinfín de detalles que solo a usted se le ocurren.
2. y 3. Por ser una ocasión especial opte por servilletas de tela. Usted decide si las compra o las elabora con inscripciones personales. Si prefiere finos toques elegantes de brillo en su mesa, vajilla navideña o sencilla, figuras de muñequitos que acompañen a los platos o sencillos diseños con pocas piezas.