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| Memorias en el equipaje |
| Cuzco ancestral: Rincón ancestral en Perú |
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| Prisca Bustamante junto a la piedra de los doce ángulos, que hoy forma parte del muro del Palacio Arzobispal y Museo de Arte local. | | |
| La ancestral Cuzco es el punto de partida hacia la sorprendente ciudadela de Machu Picchu, a la cual se llega después de una hora por carretera y dos horas en tren.
Sin embargo, antes de emprender ese recorrido, la actriz limeña Prisca Bustamante recomienda dirigirse al centro de la ciudad para observar la piedra de los doce ángulos, tal como es conocida una roca en un muro en la calle Hatun Rumiyoc, nombre quechua que significa “Piedra grande”. “Es un lugar que irradia cultura”, dice.
La peculiaridad de esta piedra es que sus doce ángulos encajan perfectamente con las rocas alrededor en este muro ubicado en el exterior del palacio atribuido a Inca Roca (sexto soberano de los incas, siglos XIII-XIV). La catedral de la ciudad es otro punto imperdible para esta actriz que lleva 22 años involucrada en producciones de televisión y teatro en el Ecuador, aunque residió en la capital peruana entre el 2000 y el 2005.
“Pero este país me llamó con el corazón. Me siento ecuatoriana”, dice Prisca, quien también recomienda visitar el sur de Lima. “Hay lugares impresionantes adonde se puede ir en vehículo para conocer los paisajes”, afirma quien recientemente participó en la obra Kvetch: el arte de quejarse, de Steven Berkoff, dirigida por John Rodaz.
Los sitios que refiere son las dunas de Ica, tierra de vinos, pisco y deportes extremos; la reserva ecológica Paracas, la única área marina protegida del Perú y hábitat de un sinfín de especies, y, a cinco horas de distancia, las líneas de Nazca, ubicadas en las Pampas de Jumana, en donde sorprende un conjunto de figuras zoomorfas y geométricas que aparecen grabadas en las mesetas desérticas.
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