Grabaron un video en el que le piden que sea valiente y que hacen lo posible para encontrarla.
Los padres de Madeleine McCann aseguran en un video hecho público ayer que su único deseo para esta Navidad es que la pequeña, desaparecida el 3 de mayo pasado en Portugal, esté de nuevo en casa y piden a su hija que sea “valiente”.
“Madeleine, somos mamá y papá. Solamente sé consciente de cuánto te queremos. Te echamos todos mucho de menos. (...) Estamos haciendo todo lo que podemos para encontrarte”, dice Kate McCann en el video, grabado en el domicilio familiar en Rothley (norte de Inglaterra) y que incluye imágenes inéditas de la niña durante la pasada Navidad.
Los padres de la pequeña, ambos médicos de 39 años, fueron declarados sospechosos en septiembre pasado por la Policía portuguesa de la desaparición de la menor, pero ellos han negado reiteradamente cualquier implicación en lo ocurrido y se han mostrado confiados en que Madeleine, de 4 años, sigue con vida.
Ellos creen que Madeleine fue secuestrada de la vivienda veraniega en Portugal mientras cenaban con unos amigos en un restaurante cercano.
Madeleine no ha sido localizada y nadie ha sido acusado de su desaparición.
“Sé valiente, cariño. Nuestro único deseo para Navidad es tenerte de vuelta con nosotros y estamos esperando y rezando para que ocurra.
Te quiero”, dice Kate McCann, que, según el tabloide británico The Sun, tuvo que repetir varias veces su mensaje porque no podía contener las lágrimas.
Mientras se preparan para las que van a ser, en palabras de Gerry McCann, “las Navidades más difíciles que se puedan imaginar”, la pareja ha hecho un llamamiento en el video, de unos 3 minutos de duración y dirigido a televisiones de todo el mundo, para obtener información relevante sobre el paradero de la pequeña.
Sentado junto a su esposa ante un árbol de Navidad, Gerry McCann pide a quien sepa “lo que ocurrió y dónde está ahora Madeleine” que ponga fin “a la experiencia terrible y traumática” que están viviendo.
Pidió además ponerse en contacto con la Policía o los detectives privados contratados por ellos o, al menos, hablar con un sacerdote.
En una de las escenas de un video familiar que no se habían visto hasta ahora, Madeleine abre un regalo de Navidad que contiene la mochila rosa que posteriormente utilizaría durante sus vacaciones en Portugal, mientras que en otra lleva un regalo para su hermano Sean y en una tercera está sentada en la mesa de la cocina.