Los beneficios de la actividad física duran toda la vida y pueden mejorar muchas afecciones. Además ayuda a reducir el riesgo de caídas y de desarrollar enfermedades cardiacas y diabetes. Sobre todo a vivir más tiempo.
El ejercicio y la actividad física son seguros para la mayoría de los adultos mayores, incluso para quienes padecen de afecciones crónicas estables como enfermedad cardiaca, diabetes y artritis.
Según la revista JAMA, en las personas adultas mayores de 70 a 82 años de edad se asocian las siguientes recomendaciones con una mayor longevidad:
- Elija actividades que le gusten.
- Incorpore su rutina de ejercicios a su vida cotidiana. Jugar con niños, cuidar del jardín, caminar, bailar y limpiar la casa también pueden mejorar su condición física.
- Combine un rango de ejercicios que incluya actividad aeróbica (caminar, dedicarse a la jardinería o nadar aumentan el uso de oxígeno), fortalecimiento (levantamiento de pesas con supervisión), flexibilidad y equilibrio como tai chi, estiramiento y yoga, que pueden ayudarle a evitar lesiones y dolor en las articulaciones.
- Empiece lento y gradualmente vaya aumentando hasta llegar a un mínimo de 30 minutos de actividad casi todos los días.
- Piense siempre en la seguridad. Use todo el tiempo calzado cómodo y de buen ajuste.
- Evite realizar actividades en exteriores cuando haga frío o calor extremo.
- Beba abundantes líquidos mientras hace actividad física.