“¿Cómo llego al parque central? ¿Y a la catedral? Por favor, también indíqueme cómo dirigirme a las playas, a las exhibiciones con chalanes (vaqueros peruanos) en caballos de paso y a los museos Tumbas Reales de Sipán y al Nacional de Sicán”.
Esas preguntas pueden ayudar a cualquier turista que visita por primera vez la región de Lambayeque, cuya capital Chiclayo funciona como un apropiado centro de operaciones para el viajero que llega por carretera (diez horas desde Guayaquil) o en avión (con escala en Lima).
Chiclayo, fundada en 1560, es una urbe destacada por su comercio, tradición folclórica y riqueza gastronómica. Un recorrido por la ciudad puede comenzar por el parque principal, en pleno centro de la urbe, alrededor del cual se asientan locales comerciales, el palacio municipal y, principalmente, una espléndida catedral construida en el siglo XIX por el arquitecto inglés Andrew Towsend.
Sin embargo, la plaza toma un matiz especial cuando se convierte en escenario de desfiles de caballos de paso peruanos montados por los emblemáticos chalanes, espectáculos que también se presentan en otros sectores de la ciudad.
Tour por distintos escenarios
Los ‘sabores’ más intensos de la región se asientan fuera de la capital. Por ejemplo, el cercano pueblo de Monsefú es reconocido por su música, danzas autóctonas y artesanías, especialmente sus tejidos de paja (sombreros, cestas, carteras), algodón e hilo. Además son famosos sus bordados exhibidos en hermosas servilletas, manteles, blusas, faldas, ponchos y mantos, muchos de los cuales incluyen hilos de oro o plata.
Muy cerca también encontramos los puertos de Santa Rosa, Etén y Pimentel. Este último es un balneario muy concurrido en el verano por los surfistas y bañistas, quienes disfrutan de un paisaje donde se observan decenas de pescadores artesanales en típicas embarcaciones conocidas como caballitos de totora para atrapar corvinas, lenguados, lisas, cangrejos y rayas, los cuales se convierten en platos exquisitos en los restaurantes de la zona. El Rincón del Pato es uno de los más tradicionales, mientras que para el hospedaje se destaca el Gran Hotel Pimentel.
El colonial pueblo de Ferreñafe, a media hora de Chiclayo, es sede del magnífico Museo Nacional de Sicán, que recoge el producto de las investigaciones que por más de dos décadas realizó el arqueólogo Izumi Shimada, director del Proyecto Arqueológico Sicán (1978), dedicado a la civilización Lambayeque o Sicán, que se desarrolló en la región entre los años 700 y 1300 antes de caer bajo el dominio de la cultura chimú.
Más vestigios de la grandeza de la cultura Sicán se exhiben en el Santuario Histórico Bosque de Pómac, refugio de árboles de algarrobos, variedad de aves y, además, de unas 20 estructuras precolombinas que han sorprendido a los arqueólogos por albergar gran cantidad de objetos de oro y concha spondylus, entre otros materiales. Mientras que la próxima zona de Túcume guarda los restos erosionados de más de 26 pirámides y un museo de sitio dirigido por el arqueólogo Alfredo Narváez.
Otro destino obligado es Lambayeque, la cual conserva hermosas casonas virreinales como la Casa Cúneo, la Casa Descalzi y, la más conocida, la Casa de la Logia Masónica.
La urbe es sede del Museo Arqueológico Nacional Brüning, en donde se exhibe una amplia colección de objetos arqueológicos reunidos por el etnógrafo alemán Enrique Brüning, los cuales están salpicados en salones dedicados a alfarería, textilería, trabajos de piedra, madera y oro. Esta última posee un incalculable valor histórico y material.
Las Tumbas Reales de Sipán
El mayor atractivo de la región se ubica a pocas cuadras. Se trata del Museo de Tumbas Reales de Sipán, que se caracteriza por su moderna arquitectura y una colección de objetos arqueológicos de oro, plata y cobre provenientes de la tumba del Señor de Sipán, tal como se denomina a ese descubrimiento arqueológico considerado sin precedentes porque por primera vez se halló intacto y sin huellas de saqueos un entierro real de una civilización peruana anterior a los incas.
El ataúd de cañas fue el primero en su tipo encontrado en América y reveló la majestuosidad de este gobernante y guerrero del antiguo Perú, cuya vida transcurrió alrededor del año 250 dC.
El museo es supervisado por el arqueólogo Walter Alva, gestor y director del proyecto, y quien fuera también el descubridor de dicho entierro en la zona arqueológica de Huaca Rajada, en la localidad de Sipán, al sureste de Chiclayo. Tal es la importancia de este centro de exhibición, que del 14 al 17 de febrero funcionará como sede de la primera edición de la Feria Internacional del Turismo de Perú (FITPerú), evento que es organizado por Horitzo Grup, empresa ecuatoriana que cada noviembre celebra la Feria Internacional del Turismo en Ecuador (FITE).
La FITPerú espera contar con la participación de un amplio número de empresas turísticas ecuatorianas para exhibirles las riquezas de ese país vecino y, en especial, los atributos de esta región que con cultura y tradiciones conforma un atractivo combo turístico que hoy busca incluir en su historia a los viajeros ecuatorianos.
Fuente y fotos: Promperú.