Al menos una autoridad de los colores, Pantone, ha anunciado su color favorito para 2008, y es el azul iris, o el No. 18-3943.
“El azul iris reúne los aspectos confiables del azul, subrayados por un matiz morado fuerte e introspectivo”, señaló Leatrice Eiseman, presidenta ejecutiva del Instituto de Color Pantone, con sede en Carlstadt, Nueva Jersey.
Los diseñadores más destacados tienden a evitar tales predicciones industriales, porque les deja menos libertad para ejercer su influencia. Después de todo, ¿dónde estaría el mundo sin el embellecimiento del feo café realizado por Miuccia Prada o el encumbramiento de Tom Ford del lila de algodón de azúcar?
Pantone les proporciona paletas estandarizadas a un número de industrias, principalmente la gráfica, de textiles para moda y de diseño interior. No es sorprendente que sus competidores se muestran escépticos respecto a la decisión del instituto.
“Es muy bueno para la publicidad y definitivamente demuestra mucho valor”, expresó Margaret Walch, directora de la Asociación del Color, grupo pronosticador fundado en 1915. Debido a que los gustos de los consumidores están bajo una variedad de influencias, elegir a un solo color no es muy significativo, aseguró.
¿Hay un color que ella habría escogido en lugar del azul iris? Walch se rió ligeramente, como para decir: “De acuerdo, seguiré el juego”. Contestó: “Mi color para 2008 es el bambú”. Un verde amarillento, “representa el verde estable que las personas más traen en mente”, dijo. “Siento que simplemente tiene un poder. Éstos son tiempos muy inseguros, ¿sabe?”
Antes de que usted se meta a su agujero de color bambú para aguardar el amanecer morado, hagamos una pausa y consideremos algunas cosas. Ha habido, de hecho, una creciente presencia del azul en las pasarelas durante el año pasado, que comenzó en febrero con los vestidos y trajes pantalón de Raf Simons para Jil Sander y se extendió a las colecciones de primavera 2008 con los explosivos estampados florales de Nicolas Ghesquiere para Balenciaga.
Alber Elbaz usó un azul laguna profundo en su desfile de primavera para Lanvin, y tonos más ligeros aunque no menos robustos estuvieron presentes en las colecciones de Marni y Chloé, y en las líneas para hombre de Prada y Alexander Mc- Queen. Dolce & Gabbana bautizó su nueva fragancia Light Blue (Azul Claro). Y JWT, compañía de publicidad y mercadeo, acaba de nombrar el azul como uno de las diez tendencias más importantes para 2008, al afirmar que “el azul es el nuevo verde”, particularmente porque denota preocupaciones ecológicas.
Eiseman indica que recopila información de diferentes fuentes, entre ellas exposiciones comerciales como la influyente feria de muebles de Milán. Desde el punto de vista del marketing, hay mucha razón para pensar que el azul podría haber eclipsado el verde.
“Creo que hoy, el verde es abusado a más no poder”, mencionó Regis Pean, director creativo de Studio Red, división de branding y diseño del Rockwell Group, que trabaja con compañías como Coca- Cola, McDonald’s y Procter & Gamble. “Todo el mundo quiere ser verde”.
Paradójicamente, la moda tal vez no es tan responsable de estimular el interés en el color como otros campos creativos: la arquitectura, el diseño de muebles y la tecnología. “En el negocio de la moda, estamos un poco muertos en este momento porque nos vendimos a lo ostentoso”, expresó David Shah, fabricante de ropa y pronosticador radicado en Amsterdam, cuya editorial View produce revistas sobre tendencias en el color y el menudeo. “Los arquitectos y los diseñadores de muebles son sexy ahora”.