El comedor es para doce personas con sus largas butacas y mesa cuadrada, en cuya guarda se destacan detalles inspirados en la Venus de Valdivia y piezas arqueológicas nuestras, un diseño de la decoradora de interiores Henriette Carrión de Intriago.
Qué mejor que un lugar para relajarse, para obviar el ruido de la ciudad y sumergirse en la paz del campo.
Un sitio decorado al estilo clásico donde se conjugan elementos antiguos y piezas actuales, todo bajo un marco rústico donde prima la madera y el ladrillo dando calidez y confort.