Los templos católicos realizan misas especiales por ambas celebraciones.
Éricka Fajardo de seis años, estudiante de la Unidad Educativa Sagrados Corazones, se acomodaba junto a sus compañeras de la Infancia Misionera en el coliseo de su institución para escuchar una misa en honor a niños como ella.
Fajardo es una de las tantas alumnas de centros educativos católicos de Guayaquil que pertenecen a la agrupación llamada Infancia Misionera, una denominación que hoy se recuerda en todo el mundo.
Pero la Arquidiócesis de Guayaquil adelantó la fecha y celebró ayer a todos los pequeños en una gran eucaristía que se efectuó en el colegio Sagrados Corazones.
La ceremonia eclesiástica estuvo presidida por el padre Timoteo Lehane, director nacional de las Obras Misionales Pontificias; el vicario general, padre Rómulo Aguilar y el sacerdote Ricardo Lazo, vinculado también con las misiones.
Día de Reyes
El sacerdote Lehane recordó que hoy también se celebra la Epifanía o Día de Reyes y dijo que los niños de la Infancia Misionera son quienes deben liderar esta fiesta en cada hogar. “Ellos podrían recordar a sus padres la visita que Jesús recibió de los Magos de Oriente”, acotó.
El objetivo esencial de la Infancia Misionera es sembrar en los más pequeños un “espíritu solidario”, añadió.
Durante la ceremonia eclesiástica los estudiantes de diversos planteles educativos depositaron lo que habían recaudado en sus casas en su vecindario durante todo el año.
Uno de estos pequeños fue Katherine Castro de ocho años, perteneciente a la escuela de las Hermanas Doroteas. “Me gusta ayudar a otros niños necesitados”, expresó.
El padre Timoteo Lehane, de origen irlandés, comentó que en Alemania, ayer, los niños de la Infancia Misionera de diversos planteles vestidos de reyes magos recorrieron calles y hogares solicitando una ayuda para todo el mundo.
“La meta que ellos deben alcanzar es de 6 millones de euros. El año pasado en Ecuador se recaudaron $ 4.000, más de la mitad se destinó al África”, dijo el padre Lehane.
Recordó, además, las palabras dichas por el papa Juan Pablo II hace cinco años, cuando expresó que ‘los niños son mis pequeños grandes misioneros’.
“Eso es maravilloso porque un pequeñito, en su casa puede ser ejemplo de virtudes y corregir a sus padres diciéndoles: ‘Jesús no haría eso jamás”’, si están cometiendo alguna falta”, expresó el sacerdote.
Hoy, en las misas se mantienen en los mismos horarios para celebrar el Día de Reyes.