El árbol de mango es uno de los más útiles y fructíferos en la India, en donde se lo conoce desde hace más de 4.000 años. Y de allí fue extendiéndose al mundo tanto que se han desarrollado fantásticas variedades con tamaños y aromas especiales y las podemos encontrar en todo el planeta.
Hay variedades de India, Filipinas, Australia, Tailandia, Manila, Miami, Cuba, Brasil, Colombia, Ecuador, México, etcétera. Incluso hay frases latinas con mango, como “Arroz con mango”, sinónimo de total confusión, o “Yo mango”, que quiere decir “qué crees que soy tonto” y en fin, lo cierto es que esta fruta invadió el mundo y el mundo la adora.
Gracias a mi amiga jardinera Alheli Cobo de Burgos tuve acceso a un libro muy instructivo sobre el mango y también a las variedades Haden y Tommy Atkins con las que hice hoy un helado y una ensalada con camarones. Y como estamos especialmente en temporada de mangos, los invito a probarlas. Usen los mangos que tengan a la mano y disfruten.
Helado de mango
Ingredientes:
- 1 tarro de leche evaporada congelada (410 gr.)
- 1 tz. de jugo puro de mango cernido
- ½ tz. de azúcar (al gusto)
- 1 tarro de leche condensada (397 gr.)
Preparación:
1. Ponga a congelar la leche evaporada. Mezcle el jugo de mango con el azúcar y déjelo congelar hasta el día siguiente.
2. Bata la leche evaporada con la batidora a velocidad alta hasta que se haga cremosa y doble su volumen. Agregue el jugo de mango y la leche condensada. Mezcle bien y vierta la preparación en un molde con tapa. Guárdelo en el congelador hasta que cuaje (unas cinco o seis horas).