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| La verdadera riqueza |
| Verdaderamente ricos |
Salud, dinero y amor, parecen ser las tres grandes metas del ser humano. Alcanzarlas puede convertirse en una carrera de esfuerzo o un golpe de suerte. Solo una actitud diferente basta para conseguir la auténtica riqueza. Diez reglas de vida nos muestran el camino a seguir al pie de la letra y no de acuerdo a conveniencias.
Hace unos días llegó a La Revista un correo electrónico de esos con destinatarios colectivos. Entre tantos "envía este mensaje a ocho amigos y ganarás $ 100.000" , "si no lo reenvías te caerá la maldición del vago", "escríbeme y conocerás a Cupido"... en fin, entre varios correos sin receptor fijo, uno en especial llamó la atención. Hablaba de la verdadera riqueza del ser humano: la salud, el dinero y el amor. Sintetizaba en diez valores la actitud de alguien próspero, comprometido con el bienestar de su familia y la sociedad.
Se pensaría que es un cuento trillado mas no lo es. En la vida existen normas que no tienen tonos grises. Somos éticos o no lo somos, somos responsables o no, puntuales o no. Nadie podría identificarse como un hombre más o menos ético o un responsable a medias. El carácter positivo fortalece y prepara el terreno para tiempos difíciles. Quizás la brecha que diferencia a unos de otros radique en la integridad absoluta, en el deseo de superación sin desmayo, en el respeto por el criterio de los demás, en el amor al trabajo bien hecho. Reglas que aparentemente todos cumplimos, pero en realidad ¿lo hacemos? ¿bajo cualquier circunstancia? ¿sin excusas improvisadas? La respuesta es personal. Tal vez esos sean los valores para ser auténticamente ricos o como escribió el poeta Pablo Neruda en su casa de Isla Negra en Chile, "para tener llenos los bolsillos del pantalón, del cerebro y del corazón".
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