Soy un profesional de 34 años, esposo de una buena mujer, padre de una niña de 3 años, con muchas aspiraciones, deseos de superación y con alto espíritu de crecimiento personal. Sin embargo, pierdo muchas cosas al no poder controlar mis emociones. La mayoría de las veces cuando veo o siento que soy víctima de alguna injusticia reacciono con ira, me disgusto y se me acaba la paciencia hasta con las personas que amo tanto, es decir, mi familia. ¿Cómo puedo controlar la ira? ¿Adónde puedo acudir?
N.N.,
Guayaquil
Es una suerte que usted esté rodeado de situaciones que son aspiraciones de muchos para considerarse feliz, pero que su problema no le permita estar totalmente satisfecho. La ira que manifiesta está ligada a la injusticia y esta tiene que ver generalmente con el miedo a la pérdida de alguna situación que seguramente responde a una frustración o temor a perder lo que ha logrado, sin duda, con mucho esfuerzo. La ira es también la respuesta de una depresión subyacente, claro que cuando uno tiene este sentimiento está haciendo lo contrario de lo que generalmente necesita que es afecto, pero por lo que le expliqué anteriormente su actuación es contradictoria. Para todo hay solución, por el miedo que tiene a seguir perdiendo lo que posee y por el sufrimiento de los suyos, le sugiero que acuda de acuerdo con sus posibilidades a pedir ayuda de un profesional, que puede ser psicoterapeuta, para elaborar este sentimiento, pues es una ira supuestamente originada por un factor exógeno (externo). Si el terapeuta identifica que es otro el origen puede derivarlo donde otro profesional. Lo importante es acudir, pues es un sentimiento que puede ser controlado. El Hospital Psiquiátrico Lorenzo Ponce tiene buenos psicoterapeutas que lo pueden ayudar o si no busque en las páginas amarillas. Suerte.
Paquita Brito, Psicóloga clínica.
Telf.: (04) 252-3261
Niña tiene miedo
Tengo una hija de 6 años que hace un mes se cayó y se fracturó un brazo. Dos días después, mientras estaba en su dormitorio, me llamó muy asustada, pues su corazón le palpitaba muy rápido y estaba pálida. Desde entonces pasa tocándose el corazón y pidiéndonos que se lo toquemos y que le digamos que está bien. Además, todas las noches llora y dice que tiene mucho miedo, pero no sabe de qué, pues ya no puede estar sola y solo quiere permanecer conmigo en todas partes así sea dentro de casa. La psicóloga de su colegio ha hablado con ella y me comentó que la niña le dijo que está asustada desde el día en que se cayó, porque nosotros nos asustamos mucho y ella pensó que era algo grave y que se podía morir. No sé si de verdad lo que le está pasando tenga algo que ver con la caída, pero me tiene muy angustiada. Necesito saber cómo puedo ayudarla.
Mami preocupada,
Guayaquil
Es importante que sepa que los niños entre 6 y 7 años empiezan a tener un pensamiento más abstracto, es decir, a reconocer que hay vida, muerte, maldad, dolor, catástrofes, etcétera. Esto no suele presentarse antes, además hay factores que los predisponen como ser hijos mayores, menores, hipersensibles, con una habilidad mental superior al término medio... Esto le permite profundizar en cuestiones que le pueden generar gran ansiedad. Recomiendo revisar detenidamente los acontecimientos, conversarlo en familia y con la maestra ya que puede existir algún factor que esté agravando la situación. La ansiedad ocasiona en los niños muchos temores y desemboca en terrores nocturnos, miedo a la separación, trastornos escolares, etcétera. Tenga paciencia, asegúrele a su niña que esto pasará, evite descalificar los sentimientos de ella ya que esto refuerza el problema. No permita que la situación avance, solicite apoyo en el sistema escolar o de un especialista.
Sonnia Navas Gafter,
Psicóloga clínica, especializada en familias.
Telfs.: (09) 295-1231 / (04) 244-8058
Silicona en los glúteos
Tengo 26 años y me hice inyectar silicona en los glúteos por una persona empírica. Quien lo hizo dijo que no tenía ningún efecto, pero al segundo día me comenzó a doler uno de los labios de la vagina. Tengo mucho temor. Dígame si me puede dar cangrena, cáncer o se me caerían los glúteos. Además, si puedo extraerme la silicona que me inyectaron.
N.N.,
La Maná
Desafortunadamente su caso es uno de tantos que ocurren en nuestro medio debido a varios factores. El primero de ellos tiene que ver con la selección inadecuada del especialista idóneo para realizar este tipo de procedimientos, quien debería estar no solo capacitado científicamente sino ser muy responsable y ético en su accionar. El segundo factor tiene que ver con el desconocimiento del paciente sobre productos inyectables y/o de relleno y ligado a ello la poca o nula información que este solicita al especialista y que el profesional a su vez debería estar obligado a explicarle con detenimiento, es decir, indicaciones, contraindicaciones y efectos secundarios que toda sustancia y/o fármaco inyectable podría producir en el organismo. Respecto a la silicona líquida que le aplicaron, le informo que su uso está totalmente contraindicado pues podría causar desde formación de abscesos localizados y sepsis generalizada (infección), reacciones alérgicas mortales, linfedemas irreversibles (acúmulo de líquidos por la obstrucción de un vaso linfático) y hasta la muerte al ingresar la sustancia al torrente sanguíneo. Y como secuelas puede haber muchas como deformidades, asimetrías y degeneraciones histológicas (tejido) y anatomopatológicas de la piel, que se traducirán en cambios de coloración, temperatura y sensibilidad locales. En casos similares he intentado retirar, extirpar y succionar este producto, pero ha sido imposible puesto que se impregna de tal manera en los tejidos cutáneos que impide mediante pequeñas incisiones lograr el objetivo deseado; se necesitaría realizar grandes resecciones de piel para retirar gran parte del producto y en ocasiones también esto no nos garantiza nada ya que la silicona migra al sistema linfático y tapona los conductos. Será necesario por ende una correcta valoración para luego plantear las soluciones reconstructivas de las secuelas tanto médicas como estéticas.
Dra. Priscila Alcócer Cordero,
Cirujana plástica.
Telfs.: (04) 223-2240 / (09) 886-2023
Verrugas íntimas
Tengo 27 años y estoy preocupado porque me han salido unas verrugas o carnosidades pequeñas en la base del pene. Deseo saber a qué se deben dichas apariciones y si pueden desaparecer sin necesidad de una intervención quirúrgica.
N.N.,
Guayaquil
Son verrugas venéreas adquiridas por contacto sexual y cualquiera de sus formas muy rara vez se las puede adquirir por ropa, baños, etcétera. Después del contacto infectante el virus puede demorar poco, muchos días o meses en manifestar la verruga; además, no hay cómo saber cuál es el o la contagiante. El tratamiento es sencillo y ahora hay muchos métodos. El más eficaz, por ser pequeñas y pocas sus verrugas, es la cauterización, o mejor aún la criocirugía. Esto último es la aplicación de un chisguete que bota nitrógeno líquido lo cual congela la lesión y después se cae.
Dr. Gonzalo Calero H.
Jefe del Servicio de Dermatología Hospital Teodoro Maldonado Carbo - IESS.
Telf.: (04) 239-3053
Erección disminuida
Tengo 23 años y desde hace más o menos uno no puedo mantener una erección. Me dura un instante y mi esperma no sale normal, sino por partes coaguladas como si fueran pedacitos de gelatina. Tengo miedo porque no sé si ese problema es producido por la próstata. No me arriesgo a contárselo a mis padres y tampoco me he hecho exámenes. Antes de que empezara a tomar esteroides estaba bien. Dígame qué tengo.
Cayrock,
Guayaquil
No tener una buena erección a los 23 años no es normal y si el semen sale con coágulos es probable que se deba a problemas de inflamación o infección prostática. Es fundamental que acuda al urólogo para que lo valore completamente, en todo caso su problema tiene solución
Dr. Gustavo Pico Montalván,
Urólogo.
Telfs. (04) 229-6744 / (04) 229-1426