Los toldos regresan a los cuartos de Manabí para evitar al mosquito portador.
Los criaderos de mosquitos que son las fuentes transmisoras de las enfermedades típicas de la estación invernal, proliferan en las ciudadelas y barrios periféricos de Portoviejo.
La falta de un buen sistema de alcantarillado pluvial hace que las aguas se estanquen. La escena ya se observa en la ciudadela San Alejo donde vive Shirley Álava. “El agua se encharca y de allí aparecen los insectos", manifestó.
Álava instaló nuevamente el toldo que lo tenía guardado en su armario, ante el temor de que aparezcan los primeros casos de dengue, una de las enfermedades cuya incidencia continúa latente en las áreas más vulnerables de la provincia.
Mientras tanto, la eliminación de los criaderos por parte de las autoridades de salud aún no se concreta, según los moradores de San Alejo.
Hasta el momento, solo personal del Servicio Nacional de Control de Enfermedades Transmitidas por Vectores Artrópodos (SNEM) se acercaron a la zona para “abatizar” el agua estancada.
Por tal razón, los moradores por su cuenta se encargan de limpiar los solares baldíos y evitan que el agua de las lluvias se empoce en llantas, recipientes o tanques.
Otra consecuencia de las lluvias ya se evidencia en los pasillos de hospitales y centros de salud de la provincia. El incremento de pacientes infectados con enfermedades relacionadas a la estación invernal durante el 2007, motivó la aplicación de un programa de prevención, según Bruker García, director del área de Salud Nº 1, que cubre Portoviejo.
“A partir de octubre empezamos a trabajar con mingas y charlas con el apoyo de estudiantes de la UTM (Universidad Técnica de Manabí) y nuestro equipo de epidemiología”, comentó García.
Pero la prevención no fue suficiente para disminuir la incidencia del dengue clásico. Solo durante el año pasado se registraron 1.965 casos de personas con esa enfermedad. A decir de García, el presupuesto durante el 2007 fue limitado.
Por ello, se dispuso que se asigne el 15% más para afrontar los efectos del invierno en la salud de los habitantes durante este año. “Debemos justificar los gastos ante el Ministerio de Economía para que nos desembolsen el dinero”, acota.
Durante lo que va del año aún no se presentan casos de dengue clásico en la capital de Manabí, porque recién a partir del 2 de enero pasado se incrementaron las lluvias en la región.
Casos
En el 2005 y 2006 se detectaron 4.004 y 1.505 casos de dengue clásico en Manabí.
No hemorrágicos
Desde el 2005 no se registran casos de dengue hemorrágico en Manabí. En ese año hubo 85 personas con el mal.