Gaby Hakman trabajó casi 20 años como chef en cocinas profesionales de Miami, donde inhaló humo y estuvo expuesta a corrientes de aire de potentes ventiladores. Pero la esperaban problemas nasales aún mayores.
“Ahora trabajo como chef personal, algo mucho menos tóxico, pero también me mudé a Nueva York y, gracias a los contaminantes de la ciudad y el calor seco, empecé a tener los senos nasales dolorosamente secos”, relató.
Cuando recurrió a la masajista y acupunturista Jana Warchalowski en busca de consejo, ésta exhortó a Hakman a probar algo en lo que ni siquiera quería pensar. “Jana me dijo que, para mí, la palabra clave era la lota”, dijo. “Ya había oído hablar de ella. Pero siempre pensaba: ‘Jamás; qué asco’”.
Hakman cedió. “Ahora puedo respirar de nuevo. Incluso hasta mis ojeras han desaparecido”.
Originalmente parte de una milenaria tradición yóguica india, la práctica de la irrigación nasal —o jala neti— se realiza con un pequeño recipiente parecido a la lámpara mágica de Aladino. La lota, o recipiente neti, llegó al mundo occidental en los años 70 como herramienta de meditación yóguica, pero aun cuando el yoga se volvió común, la lota permaneció como un elemento de cultura alternativa.
Hasta ahora, por lo menos. El recipiente neti ha cobrado una repentina popularidad y se vende en farmacias y tiendas de alimentos orgánicos de todo Estados Unidos.
La práctica de la irrigación nasal acaparó los reflectores la primavera pasada, cuando fue presentada en el popular programa televisivo diurno de Oprah Winfrey por uno de sus invitados frecuentes, Mehmet Oz, cirujano cardiotorácico y autor de libros de salud.
Oz explicó que bañar las fosas nasales en una solución salina tibia puede reducir los síntomas de alergia, resfriado, gripe y otros problemas nasales.
Los promotores de la lota la vinculan con otros métodos de purificación y desintoxicación corporal que se han vuelto populares en spas y entre proveedores de medicinas alternativas, procedimientos como los faciales con algas, los tes de desintoxicación hepática y las lavativas a base de café.
El uso de la lota casi no se enseña en las escuelas médicas occidentales, pero Bradley Marple, presidente del comité de rinología y senos nasales de la Academia estadounidense de otorrinolaringología y cirugía de cabeza y cuello, indicó que la irrigación nasal constituye un remedio conocido para una variedad de problemas respiratorios.
“Varios estudios indican que la irrigación nasal salina es una intervención muy efectiva y muy poco invasiva para las personas con problemas nasales”, explicó Marple, profesor de otorrinolaringología en la Escuela Médica del Suroeste de la Universidad de Texas, en Dallas. “Pero no es un tema de conversación muy sexy. La gente quiere que le hablen de cirugía o antibióticos”.
Agregó que existen numerosos productos comerciales que permiten administrar una solución salina en el área nasal, entre ellos frascos exprimibles y sprays. Éstos pueden resultar más prácticos que la lota, agregó, pero gracias a la presión más suave que ejerce, esta última puede ser una ventaja para los pacientes aquejados de incomodidad en el oído debido a la presión.
Amy Neunsinger, de Los Ángeles, indica que ha hecho divertido el uso del recipiente neti con su hijo. “El año pasado, cuando tuvo sinusitis, en lugar de darle antibióticos como recomendaba el médico, hice que probara el recipiente neti”, relató. “Tenía tres años.
Le dije: ‘Aguanta la respiración, como en las clases de natación’, lo probó y funcionó. Se sintió mucho mejor y la infección desapareció rápidamente y por sí sola.
“Ahora, lo hacemos juntos una vez por semana”, expresó. “Le encanta abrir los sobres de sal y mezclarlos con el agua”.