En los cubículos de todo Estados Unidos, la hora de comer se ha convertido en el nuevo horario estelar del entretenimiento, cuando los empleados cierran sus hojas de cálculo para ver videos en YouTube, las noticias más destacadas en CNN.com, u otras propuestas en Internet.
La tendencia, parte de un fenómeno más amplio conocido como “video snacking”, está en proceso de convertirse en un negocio en crecimiento para las compañías de noticias y medios, que “alimentan” con más contenido nuevo al público de la hora de comida.
El repunte en el tráfico en Internet a mediodía no es un fenómeno nuevo, pero las compañías de medios han comenzado a responder en forma significativa durante el último año. Crean programas y los suben al sistema para coincidir con las horas de comida. Además, están cambiando la forma en que venden la publicidad en línea, al reconocer que los programas de mediodía pueden exigir una prima.
En 2007, un creciente número de estaciones locales de televisión, entre ellas WNCN, en Raleigh, Carolina el Norte, y la WCMH, en Columbus, Ohio, comenzaron a producir programación de mediodía exclusivamente para Internet.
La tendencia ha invadido tanto sitios grandes, como sitios pequeños e independientes.
El segmento diario de “lo mejor de la Internet” de Yahoo, llamado The 9 y patrocinado por Pepsi, se produce todas las mañanas para transmitirse a la hora de comida.
En MyDamnChannel.com, vitrina para videos estrafalarios, se les ha ordenado a los programadores promocionar los videos nuevos alrededor del mediodía, justo cuando inicia el repunte de dos horas en el tráfico de visitantes.
Desde un departamento en la zona de Greenwich Village, en la ciudad de Nueva York, Rob Millis y Will Coghlan son conductores y productores de “Political Lunch” (Comida Política), webcast (transmisión en internet) de tres minutos de duración que se transmite todos los días, realizado alrededor de las diez de la mañana y seguido por hora y media de edición, a tiempo para que lo suban justo antes de mediodía.
“Political Lunch”, que tuvo su debut en septiembre y aparece en varios sitios de Internet, es visto entre 10 mil y 20 mil veces por semana, con un periodo pico en su tráfico de la una y las tres de la tarde.
“Es una versión en Internet de una cita para sintonizar”, dijo Millis.
Un hombre que toma en serio su horario de videos a mediodía es Jason Spitz, administrador de mercancías para una compañía disquera importante en Los Ángeles. Todo el día intercambia ligas a videos con sus amigos, normalmente fragmentos de sketches de comedia de bajo presupuesto de FunnyOr- Die.com o de CollegeHumor.com, y los guarda para verlos durante sus horas de comida.
A él y sus colegas les gusta ver los mismos videos al mismo tiempo desde sus respectivos escritorios, lo que convierte a la rutina en una actividad comunal.
“Los videos son más cortos que un programa de televisión de 30 minutos, así que podemos ver varios fragmentos de entretenimiento en una sola hora de comer”, dijo Spitz. “Los momentos más chistosos generalmente se convierten en bromas privadas entre mis compañeros de trabajo”.