Liga es el equipo mejor perfilado de Ecuador, pero deberá entender que con ganar de local solamente no alcanza. ¿Nuestro preferido? Le ponemos unos boletitos al fútbol de Lanús, de Argentina.
“Nunca más vamos a jugar los torneos de la Conmebol”, gritaba enfurecido Guillermo Cañedo hijo, presidente del América de México, sobre el césped del estadio de Racing de Avellaneda.
Está fresco: fue el pasado 5 de diciembre; acababan de perder la final de la Copa Sudamericana ante Arsenal. Pero en la madrugada del domingo las Aguilas mexicanas volvieron a clasificar a la Libertadores. ¿Qué harán ahora…? ¿Jugarán? Seguro que sí, son broncas del fútbol, disculpables, pasajeras.
Lo que debe hacer América es cambiar su papel de víctima por el de héroe si desea abrazar el trofeo: nadie vence llorando. Con América y Atlas de Guadalajara, el otro que faltaba del país del Chavo del Ocho, quedó definitivamente armado el cuadro de competidores de la Copa Libertadores que, hasta hoy, lleva 48 ediciones, 3.978 partidos y 10.811 goles.
Seis de los 38 equipos serán debutantes y tendrán el honor de inscribir su nombre en el legendario torneo: Chicó FC, La Paz FC (Bolivia), Universidad San Martín y Coronel Bolognesi (los dos de Perú), Arsenal y Lanús (ambos de Argentina).
No estarán presentes los dos que más la disputaron (Peñarol, 37 veces) y Olimpia (35). Tampoco quien más la ganó: Independiente de Avellaneda. Un trío que suma 15 títulos ¡Qué pena no tenerlos…!
Liga es el equipo mejor perfilado de Ecuador, pero deberá entender que con ganar de local solamente no alcanza. En especial, de octavos de final en adelante, donde el gol de visita tiene tanta preponderancia. Además, le tocó un grupo terrible: Fluminense, Libertad y el ganador de la llave F, que muy posiblemente sea Arsenal. La pregunta del millón: ¿Podrá Liga jugar en Quito? La nueva prohibición de la FIFA a las ciudades de altura aparece esta vez como escollo irreductible.
Para permitir partidos en gran altitud, FIFA obliga a hacer aclimatación previa. Una medida de imposible aplicación. Para los 2.800 metros de Quito, la norma obliga a 7 días de ambientación. ¿Qué visitante va a decir que sí tiene tiempo de ir a hacer la aclimatación? ¿Alguien lo obligará? ¿Quién le paga la estadía?
¿Se puede hacer un pronóstico previo? Por supuesto que no, esto es fútbol. Hasta Bolognesi podría ser campeón. Todo puede suceder. Sí es viable intentar un análisis aproximado de posibilidades. El mencionado América, por su colosal poderío económico, es siempre un nombre considerable. Boca y River, por el apetito eterno de triunfos, estará en primera fila entre los candidatos. A ellos debe agregarse a San Lorenzo, que cumple 100 años en abril y tira la casa por la ventana. Es el único grande de Argentina que nunca fue campeón de América y quiere sacarse la espina.
Nacional de Medellín, el rey de copas colombiano (de los de su país, el que emana más prestigio a nivel internacional) dará combate. Casi seguro pasará a octavos de final. Hay que apuntarle a Libertad, el gran dominador del fútbol paraguayo en este nuevo milenio. Y por último, los brasileños…
…Se vienen con todo: ¡San Pablo, Flamengo, Fluminense, Santos y Cruzeiro…! Una constelación. Desde ya son los grandes favoritos al título.
Apuestan todo a la Libertadores y lo dicen abiertamente.
¿Nuestro preferido? Le ponemos unos boletitos al fútbol de Lanús. Tal vez no sea campeón, pero verlo jugar no será tirar la plata.