La pugna al interior de la Marina no hace parte de actos normales en la vida militar para el asambleísta Luis Hernández, quien considera que el Gobierno no ha tomado las acciones necesarias para cuando estos casos se presentan.
Esto respecto a la ratificación de la cúpula de la Marina por parte del presidente Rafael Correa, quien negó que enfrente una sublevación militar.
Hernández, asambleísta por Pichincha por Red Ética y Democracia (RED), atribuye esta situación a un "mal manejo de una crisis iniciada entre dos personas en el alto mando y que prácticamente se irradió a los niveles siguientes y ocasionó acciones públicas". Y aunque aclaró que esto no constituye una insubordinación, indicó que tampoco son actos normales en la vida militar.
En diálogo con Citynoticias (89.3 FM en Guayaquil), el asambleísta argumentó que en el momento en que hay una división conocida por la opinión pública, "la mejor acción es tratar que los actores de esa división salgan de la institución armada". Detalló que los desacuerdos habrían sido puestos de manifiesto y la acción que debía tomarse no fue tomada.
"El mando político militar no contribuyó para que el Presidente de la República no tenga en sus manos un problema que tendría que haber sido decidido en el nivel inmediatamente inferior", agregó.
Como una solución para que esas diferencias personales en los altos mandos militares no lleguen a tener repercusiones en el cuerpo de la Armada, Hernández propone cambiar el sistema de ascenso, convirtiéndolo en un sistema en el que prime la meritocracia. Luego, indicó, se debe revisar la estructura de las Fuerzas Armadas para que vayan lentamente formando una pirámide; y, por último, "tenemos que reforzar los valores militares en todos los individuos que pertencen a las fuerzas armadas porque tiene que basarse en valores y principios".
Para lograr estos cambios explicó que en su calidad de asambleísta ha pedido al Ministro de Defensa las actas de las reuniones de los ascensos de los últimos siete años "que yo conozco han sido polémicos", acción con la que aspira a tener una información que permita a la Asamblea poner ciertas filosofías, como por ejemplo que el ascenso sea por mérito y revisar la estructura de las fuerzas armadas para que no haya tanta presión en el último grado por el ascenso.
"En el momento que exista esta disposición en la Constitución automáticamente habrán las leyes secundarias que permitirán que esto se cumpla", concluyó.