Asambleístas de Ecuador y Bolivia participan en un taller para hablar de sus experiencias.
El Gobierno empezó a trabajar en la redacción del proyecto de Ley Sustitutiva a la Ley de Servicio Civil y Carrera Administrativa (Losca).
El presidente Rafael Correa participó ayer en un taller en el que se discutieron los parámetros generales del proyecto mediante el cual se reformará la normativa que se aplica para la contratación y remuneraciones de quienes trabajan en las instituciones del Estado.
El objetivo de la ley, según Richard Espinoza, director de la Secretaría de Remuneraciones (Senres), será optimizar los servicios que prestan los empleados públicos.
El funcionario aclaró que el texto del proyecto aún no está listo y tomará al menos dos meses para tener un documento final que deberá ser presentado al Presidente y luego posiblemente enviado a la Asamblea para su aprobación.
En tanto, asambleístas bolivianos del Movimiento Al Socialismo (MAS), partido del presidente Evo Morales, y otros de la oposición, expusieron ante los ecuatorianos lo bueno y lo malo de su proceso constitucional. Sus principales sugerencias fueron hacer de la Constitución un acto colectivo y evitar que la Asamblea se desgaste por su relación con el Ejecutivo.
La Asamblea debe lograr un cohesionamiento ideológico entre la sociedad y el Estado, dijo Carlos Romero (MAS), quien sugirió una política de comunicación para que se evidencie el debate de fondo.
Según Romero, los problemas en Bolivia surgieron por la manipulación de discursos regionales y el pedido del traslado del poder a la ciudad de Sucre y demandas de autonomías que se pusieron como si fueran un pedido general.
“Había otros temas más profundos como soberanía, distribución del poder político, recursos naturales y territorialidad” que no fueron reflejados por los medios de comunicación, recordó Romero.
Samuel Doria-Medina, asambleísta de la oposición, explicó que fue el uso de la Asamblea como ente para ayudar a gobernar al Ejecutivo lo que rompió el proceso constituyente.
“Hubo demasiada injerencia del Ejecutivo, era el Presidente de la República el que ponía la agenda, esa es siempre una tentación”, relató Doria-Medina, luego de detallar que manejan momentos distintos, puesto que el Ejecutivo está más preocupado del presente, mientras que la Asamblea tenía que diseñar un país para por lo menos cincuenta años.
A esto se sumó que la mayoría de los problemas en la Constituyente boliviana se generaron por desacuerdos internos del gran bloque del MAS, organización política nueva como Acuerdo PAIS.
Experiencias
La cooperación internacional en coordinación con la segunda vicepresidenta de la Asamblea Constituyente, Aminta Buenaño, llevará a Montecristi las experiencias constituyentes de Venezuela y Colombia, de la misma manera en que lo hizo con Bolivia.