La Confederación Sudamericana de Fútbol (CSF) dio este martes su total respaldo a jugar en sedes de altura, en claro gesto de apoyo hacia Bolivia, el país más afectado por una resolución de la FIFA que pretende limitar los partidos internacionales en altitud.
El secretario general de la entidad, Eduardo de Luca, señaló que las competencias que incumben a la CSF van a jugarse en los estadios predeterminados, sin consideraciones de altura, y en apoyo a Bolivia.
"La Confederación Sudamericana de Fútbol ha mantenido la unidad. Se va a elaborar una contestación para la nota de la FIFA (la que condiciona jugar en altura), donde se va a pedir una reunión con el comité de la FIFA", dijo, por su parte, el uruguayo Eugenio Figueredo, vicepresidente de la CSF.
Al igual, el presidente de la Federación Ecuatoriana de Fútbol (FEF), Luis Chiriboga Acosta, defendió a Quito (2.800 metros), sede donde juega la selección mayores de futbol en el estadio Olímpico Atahualpa las eliminatorias mundialista para el Mundial de Sudáfrica 2010.
A comienzos de enero la CSF informó sobre una nueva determinación de la FIFA en la que estableció un periodo de adaptación de tres días para partidos oficiales que se disputen en ciudades a más de 2.500 metros de altitud, dejando al margen anteriores decisiones.
La resolución de la FIFA habla igualmente de una semana de adaptación para encuentros en estadios por encima de 2.750 m y dice que no se disputarán partidos en estadios por encima de 3.000 m, excepto se dé un periodo de aclimatación de "dos semanas como mínimo".
Esta resolución afectaría principalmente al estadio Hernando Siles de La Paz (3.577 m), sede histórica de la selección boliviana en la eliminatoria sudamericana, porque su uso estaría condicionado a una adaptación de 15 días.
Además, los estadios de los representantes bolivianos en la Copa Libertadores de América, Real Potosí y San José, situadas en las ciudades andinas de Potosí (suroeste) y Oruro (sur), que se encuentran a 4.000 y 3.700 m de altura, respectivamente, corrían también el riesgo de ser vetados por sus rivales en el torneo continental.
Otras ciudades, como Calama (Chile), Cusco (Perú), Bogotá y Quito se encuentran afectadas por la norma de FIFA.