Hasta hace poco, las novelas por celular, compuestas en teclados telefónicos por jóvenes mujeres con pulgares diestros y leídas por fans en sus pantallas, habían sido tachadas en Japón como un subgénero indigno del país que le dio al mundo su primera novela, “La historia de Genji”, hace un milenio.
Luego, en diciembre, el conteo de bestsellers de fin de año mostró que las novelas por celular, publicadas de nuevo en forma de libros, no sólo se han infiltrado a la cultura masiva, sino que ahora lo dominan.
De las diez novelas con mayores ventas del año pasado, cinco eran originalmente novelas por celular, en su mayoría historias de amor escritas en las oraciones cortas características de los mensajes de texto, pero con poco de las tramas o desarrollo de personajes hallados en las novelas tradicionales.
Los tres primeros lugares, de hecho, los ocupaban novelistas de celular primerizas, cosa que desató un debate.
“¿Matarán las novelas por celular al ‘autor’?”, preguntó Bungaku- kai, famosa publicación literaria, en la portada de su edición de enero. Los fans elogiaron a las novelas como un nuevo género literario creado y consumido por una generación cuyos hábitos de lectura habían consistido principalmente de manga, o cómics. Los críticos dijeron que el predominio de las novelas por celular, con su deficiente calidad literaria, aceleraría el deterioro de la literatura japonesa.
Independientemente de sus talentos literarios, las novelistas de celular logran el tipo de ventas con el que sólo puede soñar la mayoría de los novelistas experimentados.
Una estrella, una mujer de 21 años llamada Rin, escribió “Si tú” en un período de seis meses durante su último año de preparatoria.
Mientras se trasladaba a su empleo de medio tiempo, o en ratos libres, tecleaba pasajes en su celular y los subía a un sitio de Internet para aspirantes a autores.
Después de que los lectores de celular votaron por su novela como la número uno en una clasificación, su historia del trágico amor entre dos amigos de la infancia fue convertida en un libro de 142 páginas el año pasado. Vendió 400 mil copias y se convirtió en la quinta novela más vendida de 2005, de acuerdo con una lista observada con atención por Tohan, importante distribuidor de libros.
“Ni mi madre sabía que escribía una novela”, comentó Rin, quien, igual que muchas novelistas de celular, usa un sólo nombre. “Entonces cuando le dije, bueno, publicaré una novela, ella quedó asombrada. No lo creyó hasta que salió y apareció en las librerías”, añadió.
La novela por celular nació en 2000 después de que un sitio en Internet para hacer páginas personales, Maho no i-rando, se dio cuenta de que muchos usuarios escribían novelas en sus blogs; les permitió a los usuarios subir obras en proceso y que los lectores hicieran comentarios. Así nació la novela de celular.