Inicio - eluniverso.com Noticias del Ecuador y del mundo
DOMINGO | 27 de enero del 2008 | Guayaquil, Ecuador
 Ediciones Anteriores
  
eluniverso.com Suplementos Especiales Servicios Clasificados
Publicidad
Portada
Política
Economía
Sucesos
Migración
El País
Internacionales
Deportes
El Gran Guayaquil
Vida
En escena
Religiosa y Obituarios
Opiniones
Editorial
Columnistas
Vladdomanía
Cartas al Director
Temas
Fotogalerías
Agropecuario
Cuéntamelo todo
Un día como hoy
El Alquimista
The New York Times
Eloisa dice
Suplementos
Servicios
eluniverso.comNew York Times

Miedo puede ser más peligroso que terrorismo

ampliar imagen ampliar imagen

Imprimir esta noticia Enviar noticia por e-mail

Enero 27, 2008

¿Qué representa una amenaza más seria para la salud de los estadounidenses: Al-Qaeda o el Departamento de Seguridad Interna?

Un fascinante estudio nuevo sugiere que la respuesta no es tan clara. Aunque es imposible calcular el dolor que infligen los ataques terroristas sobre las víctimas y la sociedad, cuando los especialistas en estadísticas observan sólo los números, han calculado en diversas formas que las probabilidades de que una persona promedio muera en Estados Unidos a manos de terroristas internacionales son comparables con el riesgo de ser impactado por un asteroide o de ahogarse en un inodoro.

En cambio, preocuparse por el terrorismo podría causar estragos en los corazones de millones de estadounidenses.

La evidencia, publicada este mes en la revista Archives of General Psychiatry, proviene de investigadores que empezaron a estudiar la salud de una muestra representativa de más de 2.700 estadounidenses antes de septiembre de 2001. Después de los ataques del 11 de septiembre, los científicos monitorearon los temores de las personas al terrorismo durante los siguientes años y encontraron que era de tres a cinco veces más probable que las personas con más miedo recibieran diagnósticos de nuevas enfermedades cardiovasculares que el resto de la muestra.

Casi todas las personas en el estudio vivían fuera de Nueva York o de Washington y no conocían a ninguna víctima de los ataques. Sin embargo, más de una décima parte reportó síntomas agudos de estrés (como insomnio o pesadillas) inmediatamente después de los ataques, y durante los siguientes tres años más del 40 por ciento dijo que seguía preocupado por verse afectado por un ataque terrorista o que afectara a un miembro de su familia.

Sus preocupaciones eran comprensibles, dadas las continuas advertencias de Washington. Los funcionarios elevaron en forma repetida el nivel codificado con colores de la Alerta de Amenaza Nacional.

Aproximadamente entre una tercera parte y la mitad de los estadounidenses aún les dice a los encuestadores que le preocupa personalmente ser víctima de un ataque terrorista, y que es algo probable o muy probable que haya un ataque dentro de los próximos meses.

Roxane Cohen Silver, coautora del estudio, es una psicóloga de la Universidad de California, en Irvine, miembro de un consejo asesor del Departamento de Seguridad Interna.“ Le he señalado con regularidad al departamento que elevar la alerta lleva consecuencias psicológicas”, dijo Cohen Silver. “Ahora estamos demostrando que puede tener consecuencias físicas”.

El miedo continuo al terrorismo también ejerce presión sobre el tejido social del país. La gente se vuelve renuente incluso a reunirse cuando los espacios públicos se convierten en zonas fortificadas. Las libertades civiles se erosionan y la desconfianza aumenta cuando las autoridades no dejan de advertir sobre terroristas al acecho y de exhortar a la gente a que reporte actividad “sospechosa”.

Incluso antes de este estudio, algunos doctores argumentaban que el terrorismo no era ni remotamente tan peligroso como la “epidemia de miedo”, como la llamó Marc Siegel en “False Alarm” (Falsa alarma), libro de 2005. “La respuesta al miedo causa que el corazón bombee más fuerte y más rápido, y que los nervios disparen más rápidamente”, dijo Siegel, de la Facultad de Medicina de la Universidad de Nueva York. “Desencadenar este sistema de respuesta en exceso causa que los órganos se agoten. Para una persona que siempre está en alerta, el resultado es un cuerpo exhausto”.


Secciones : Política | Economía | Sucesos | El País | Internacionales | Deportes | El Gran Guayaquil | En escena | Vida
eluniverso.com | Suplementos | Especiales | Servicios


eluniverso.com Noticias del Ecuador y del mundo
Diario El Universo - Av. Domingo Comín y Calle 11 - Guayaquil, Ecuador
Telf.: 593 4 2490000 Fax: 593 4 2492925 P.O. Box: 09 01 0531

Este diario es miembro de AEDEP, SIP, WAN

© Derechos Reservados Compañía Anónima EL UNIVERSO. Todos los Derechos Reservados