El 24 de enero del 2008 quedará grabado en la historia del Ecuador y especialmente de Guayaquil; una inmensa multitud sin precedentes salió a manifestarse de forma pacífica en contra de una demagogia polarizada en el odio.
Una nueva gesta libertaria ha comenzado, y todos los que nos sumamos a la misma lo hicimos con un discurso totalmente opuesto al que estamos rechazando; un discurso valorando la diversidad en el respeto a los derechos humanos y al derecho de progresar todos equitativamente, viviendo en armonía entre hermanos ecuatorianos.
Felicito a los héroes de la jornada tanto de Guayaquil como de Quito; gente precisamente diversa, de todas las clases sociales, incluidos ancianos y minusválidos, todos fundidos en un solo anhelo de un país donde se construya y no se destruya. Y es precisamente esto lo que me hace sugerirle al Alcalde de Guayaquil lo necesario que resulta mantener fresca en la mente de los ciudadanos los profundos cambios positivos que se han realizado en los últimos años, y que en el 2003 le dieron el reconocimiento del Programa de Naciones Unidas como ejemplo de buena práctica de promover el desarrollo; gestión que ha sido imitada dentro y fuera del país, incluso por detractores. Una campaña que muestre imágenes del antes y después serviría para los que olvidan fácilmente, pero en especial para las nuevas generaciones que no vieron el desastre y abandono en el que se encontraba Guayaquil.
Douglas Dreher A.,
Guayaquil
Guayaquil escribió el 24 de enero del presente año una de las páginas más brillantes de su historia cuando su pueblo salió a sus calles lleno de fervor cívico, voluntariamente –no arreado–, a protestar contra el centralismo, prepotencia, insultos, irrespeto. Esta ha sido la más grande concentración registrada en el Ecuador a favor de nuestros derechos.
Lamentablemente el Presidente no escucha a nadie, por lo cual él será responsable de lo que suceda a partir de ahora en Ecuador. El mensaje fue dado. Guayaquil seguirá defendiendo lo que por ley le pertenece.
Janeth Álvarez Chavarría,
Guayaquil
En su interior, Carondelet y su grupo de Asamblea saben que la marcha del 24 fue asombrosamente apoteósica y quedó para la historia. Cuidado.
Antonio Briones,
Quito
Correcciones y aclaraciones
En la nota que publicamos el viernes 25, página 11 A de la sección Austro, con el título ‘Campesinos de Oña cumplen sus proyectos con los créditos de CAF’, cometimos un error. En vez de citar CAF debimos mencionar CFN (Corporación Financiera Nacional).