El clima de confrontación seguirá, se advierte. Hay preocupación por el alejamiento de la posibilidad del diálogo.
Después de las marchas organizadas por el gobierno del presidente Rafael Correa y por el alcalde de Guayaquil, Jaime Nebot, para demostrar el apoyo popular a sus tesis, los pronósticos sobre la reducción de las confrontaciones no cambian.
Tanto analistas políticos como representantes de los sectores de trabajadores, gremios profesionales, amas de casa, entre otros, manifiestan su preocupación por los altos niveles de confrontación entre los dos líderes, que ubican en medio de ello a la población y el alejamiento del diálogo.
Un sondeo realizado esta semana por la encuestadora Cedatos concluyó que existe temor en la ciudadanía por un aumento de la inestabilidad política, resultado de los intercambios verbales entre el Mandatario y el Alcalde de Guayaquil.
Una encuesta ‘relámpago’ señaló que la ciudadanía teme que aumente la inestabilidad política.
Ambos líderes políticos, el presidente de la República, Rafael Correa, y el alcalde de Guayaquil, Jaime Nebot, cumplieron su cometido: organizaron manifestaciones a las que las masas respondieron y captaron la atención de la opinión pública sobre la tarima. Pero después de las concentraciones y los duros discursos de estos días ¿qué se viene para el país?
“El conflicto no va a menguar, ni va a desaparecer, porque son dos visiones diferentes e incompatibles”, responde Hugo Barber, de la encuestadora Perfiles de Opinión, quien además cree que el escenario político de la oposición cambió desde el pasado jueves, día de la marcha convocada por Nebot.
Lo que ha ocurrido, dice, es que el Alcalde, que había rehuido a liderar esta oposición, se presenta ahora como el único capaz de articularla.
“Ambos tienen personalidades muy fuertes, son tercos y porfiados y veo difícil que cambien”, coincide Santiago Pérez, de la firma encuestadora que lleva su nombre, y quien no ve que en la población se genere una respuesta más allá de la asistencia a las marchas.
“Son actos políticamente simbólicos, importantes, pero muy efímeros. A la inmensa mayoría de ecuatorianos lo que le preocupa después de esto es trabajar, comer y sobrevivir al día a día”, señala.
Lo que el ciudadano común va a esperar es que luego de ser parte de estas manifestaciones multitudinarias sus vidas mejoren, según Santiago Nieto, de Informe Confidencial.
Mientras que los estudiosos de la política, empresarios y otros actores sociales, aguardarán porque cada personaje (Correa y Nebot) explique a la gente el modelo de Estado que se implantará y cuán bueno o malo es para todos.
“Cada quien usará los elementos que crea para llevar adelante sus proyectos. Y por eso, en los próximos meses veremos cómo se va aclarando la situación y la gente va aprendiendo y apuntando a uno o a otro lado, dependiendo de su bienestar”, reflexiona.
Para Polibio Córdova, director de Cedatos, queda la apreciación de que hay mayor desunión en el país, que un sector se ha debilitado: el Gobierno; y otro creció: la oposición.
En un sondeo ‘relámpago’, Cedatos recoge que en la gente hay temor de que aumente la inestabilidad política. También que la población no cree que Correa tenga una actitud contraria a la ciudad, sino a las autoridades, y que el 78% califica el discurso de Nebot entre “bueno y muy bueno”.
Lo que demandan los sectores
Transportistas
Ricardo Onofre, presidente de la Federación de Transportistas Urbanos del Ecuador, cree que el Presidente no debe buscar el roce con el adversario político, porque no le hace bien ni a él ni al pueblo. “Debe evitar los enfrentamientos y ocupar su puesto de Presidente de la República”. El dirigente se mostró confiado de que cesen las disputas porque el país necesita trabajar.
Servidores públicos
El presidente de la Federación de Servidores Públicos del Ecuador, Miguel García, confía en que las últimas confrontaciones no obstaculicen el rumbo del país. Señaló que nadie les va a decir a quién respaldar. Recordó que los representantes del Partido Social Cristiano “han sido muy duros con nosotros” al elaborar las leyes, y que en ellos no han encontrado tolerancia.
Minoristas
La población no puede estar en medio de la confrontación. Así se expresó Enrique Astudillo, presidente de la Confederación de Comerciantes Minoristas, al evaluar el enfrentamiento entre el alcalde Jaime Nebot y el presidente Rafael Correa. Por ello, cree que en lugar de las marchas e insultos, ambos deberían propiciar el diálogo y acercamiento.
Gremios
“Veo que el escenario cada vez se va a ir complicando", sostiene Freddy Baquero, secretario del Colegio de Odontólogos de Pichincha. Considera que "si el señor presidente sigue buscando confrontaciones con los diferentes sectores siempre va a encontrar alguien que le responda, por eso es que debe bajar el tono". Pero dice estar de acuerdo con muchos de los cambios que plantea.