$ 8.841 millones de los fondos se han destinado al pago de la deuda o para inversión social y Analistas se muestran contrarios a la desaparición de estos fondos.
El Gobierno decidió dar un paso hacia adelante en su plan para administrar los recursos generados por el boom de los precios internacionales del petróleo. En días pasados envió a la Asamblea Constituyente el proyecto de Ley Orgánica para la Recuperación de los Recursos Petroleros del Estado, que elimina los cuatro fondos petroleros y se destinan los ingresos extraordinarios por la exportación del crudo ecuatoriano a la Cuenta Única del Ministerio de Finanzas.
Desde la creación del FEP (Fondo de Estabilización Petrolera), Feirep (Fondo de Estabilización, Inversión Social y Productiva y Reducción del Endeudamiento), Cereps (Cuenta de Reactivación Productiva y Social), FAC (Fondo de Ahorro y Contingencias) y Feiseh (Fondo Ecuatoriano de Inversión en los Sectores Eléctrico e Hidrocarburífero), hasta estos días, el Estado les ha destinado $ 11.931 millones y ha tomado de ellos
$ 8.841 millones.
Este voluminoso flujo de fondos se orientó en sus inicios bajo el pensamiento liberal y buscaba ser una especie de colchón financiero para cuando llegue la época de “vacas flacas”.
Posteriormente, las crecientes demandas sociales inspiraron en parte el cambio de filosofía en el uso de estos recursos, ganando terreno la idea de invertirlos en el presente y no de guardarlos.
Vicente Albornoz, director de la Corporación de Estudios para el Desarrollo, señala que la eliminación de los fondos petroleros constituye un gran error, pues es la estocada final para borrar el intento de instaurar la cultura del ahorro en el país. Albornoz es un defensor del uso de los fondos como cuentas de ahorro ante contingencias. “Eso lo hacen Chile con el cobre y Noruega con el petróleo”, recalca.
Y va más allá, pues cuestiona la efectividad del uso de estos dineros en la reactivación social. “¿De qué sirve entregar recursos si la calidad de los servicios no mejora? Se han dado fondos a educación y salud, por ejemplo. ¿Por esto han mejorado la educación y la salud?”.
Jaime Carrera, director del Observatorio de la Política Fiscal, cuestiona la falta de datos de hacia dónde se direccionaron estos recursos producto de la elevación en la facturación del crudo, sobre todo en los últimos años. “Falta una auditoría, una rendición de cuentas confiable: a quién se dio, cuánto, para qué fines, cómo se usó el dinero, etcétera. El Estado ha gastado más con estos fondos que toda la recaudación del Impuesto a la Renta del 2007 ($ 1.740,84 millones)”.
Y aunque Carrera está de acuerdo con la eliminación de los fondos petroleros y su fusión dentro de la Cuenta Única del Ministerio de Finanzas, considera que debería conservarse el FAC, pues es necesario tener el colchón financiero.
Pero a él le preocupa algo más. En su opinión, la propuesta concede superpoderes al Ministro de Finanzas para manejar discrecionalmente los recursos. Y esto no sería compatible con las normas del juego democrático. “La democracia tiene como principio la existencia de poderes y contrapesos. Bajo el esquema propuesto por el Gobierno, el Ministro podría aumentar o disminuir el Presupuesto General del Estado.
En una democracia, esto no puede ser así, pues es el Congreso el que aprueba y pone límites al manejo de recursos”, aclara.
Para el analista económico Fernando Buendía, la actual Ley de Presupuesto concede el marco regulatorio suficiente para evitar que los recursos se dilapiden ineficazmente. Aclara que serán necesarias reformas y que estas podrían darse en el seno de la Asamblea o en el futuro Congreso, pero insiste en que la creación de un “Superministro” no será posible.
El propio ministro de Finanzas, Fausto Ortiz, salió al paso y negó esta posibilidad. Sugirió que el manejo de los recursos de la Cuenta Única, que incluirá los fondos petroleros, está asegurado por los límites impuestos por las actuales leyes vigentes y por lo aprobado por el Congreso Nacional.
Apuntes
Ley entra al debate desde mañana
Informe
Los integrantes de la Comisión Legislativa terminaron ayer de elaborar el informe preliminar de mayoría y minoría sobre la Ley Orgánica para la Recuperación de los Recursos Petroleros, que se repartirá al resto de asambleístas para que en tres días se redacte el documento final que se enviará al Ejecutivo máximo a fines de la semana próxima.
Consensos
Hay coincidencias entre los asambleístas de la mesa diez en eliminar los cuatro fondos petroleros.