|
Suplementos
Servicios
|
 |
 |
 |
|
|
 |
|
|
 |
Los días de carnaval |
|
| |
Las ancestrales tradiciones y costumbres se manifiestan en nuestra cotidianidad. Pueden aparecer leyes, mandatos, súplicas o bravatas, lo nuestro seguirá siendo propiedad de todos nosotros, incluso de quienes se ubican más allá de la cordura. Los gobernantes de turno pueden intentar un viraje momentáneo a lo que consideramos nuestro, a esa manera peculiar de ser, de expresarnos; tarde o temprano se volverá al reconocimiento paulatino de esas raíces muy profundas. Desconocer aquella esencia nacional o menospreciarla es un craso error.
Quienes hoy todavía creen que las costumbres y maneras de pensar y actuar de un conglomerado humano se pueden cambiar mediante decretos o mandatos, están muy equivocados; cuando el tiempo pasa y se comienzan a comprender las seudo-razones que se esconden detrás de hábiles mercadeos de supuestos consensos o requerimientos colectivos, entonces surge de manera espontánea el rechazo para todo lo que se busca implantar a la fuerza en el tejido social de la comunidad.
Cumplo con la razón de ser de esta columna: presentar renglones que inviten a pensar, a tomar una postura personal frente a ciertos acontecimientos, a rectificar lo que creemos que debe hacerse y a emprender en acciones favorables para la comunidad en la que estamos insertos.
-El carnaval contiene una pintoresca gama de manifestaciones que hablan meridianamente de nuestra diversidad en la unidad; salvo expresiones aisladas, carnaval es un momento de unión familiar y diversión; en estos días cada uno de nosotros expulsa un mundo de represiones entre ilusiones y valores conquistados.
-En carnaval se han dado cambios de gobierno o cambios de formas de hacer gobierno. Ecuador necesita pasar, luego de un año extra de tarima política, a un gobierno de mesura, de respeto a la colectividad, de cercanía a los ideales de todos los ecuatorianos, sin dar las espaldas a las razones por las que el pueblo eligió a sus representantes: encontrar soluciones valederas a nuestros viejos males.
-Cuando las instituciones o las personas particulares reconocen excesos, ajustan procedimientos, enmiendan actitudes, no pierden su fuerza ni desdibujan su liderazgo, más bien adquieren la aureola de la sensatez, porque toda sana humildad eleva al humano, lo ensalza, jamás lo denigra.
-Perder la posibilidad de hacernos de una Constitución más acorde con nuestras necesidades; alejarnos de los cambios que requerimos con urgencia; dejar de responder a una misión histórica por una miopía enfermiza que impide mirar el bosque, es una forma de empujar a la población hacia un suicidio colectivo.
-Las ocasiones propicias tienen que ser aprovechadas en beneficio de la colectividad. La hora actual es la indicada para cambiar reglas de convivencia basadas en experiencias pasadas. No es un grupo de iluminados el llamado a imponer formas de vida. Es la reflexión de toda la sociedad, reflexión hecha con serenidad, con tiempo y a base de consensos, la que debe transformar nuestro Ecuador.
El Nazareno, Él sí omnipotente y omnisciente, pudo haber dejado escritos los reglamentos, leyes y mandatos para la humanidad creada por Él; no lo hizo, respetó nuestra libertad. |
 |
| Nicholas D. Kristof |
Opinión Internacional | |
 |
|
|
|
 | |
 |
| Agenda |
 | |
| Guayaquil |
| Idioma |
|
El Centro Cultural Chino Ecuatoriano dictará clases de chino mandarín básico; manualidades, como el antiguo corte de papel; deportes, etcétera, a niños y jóvenes. La capacitación se iniciará en febrero. Los interesados deben llamar al 228-7853, 600-7000. DIRECCIóN: CDLA. NUEVA KENNEDY, av. OLIMPO 216 Y CALLE D. |
Más Actividades | | |
|
| |