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Cenando mientras se ve la televisión Cuando sus niños pequeños le piden cenar en el cuarto de la televisión, usted se pone a temblar pensando en que las migajas y derrames de alimentos van a dejar sucia y quizá arruinada su linda alfombra. Si es la feliz poseedora de un chapoteadero de plástico para que naden, instálelos en este y no tendrá que preocuparse por su alfombra, pues todo quedará dentro del tanque de plástico. Por otra parte, ellos estarán encantados de comer dentro de él. Si por mala suerte no lo tiene, ponga sobre el alfombrado una vieja cortina o mantel de plástico.
Tartas de nuez Si quiere usted hacer una y no tiene nueces, pruebe sustituyéndolas con hojuelas de maíz trituradas. Se subirán a la parte superior de la tarta como sucede con las nueces, y su pastel tendrá un delicioso sabor y una superficie crujiente y muy doradita.
El pájaro no quiere bañarse Hay pajaritos que gozan bañándose y que no solo lo hacen una vez al día, sino varias; pero otros, en cambio, parecen tenerle horror al agua, como desgraciadamente suele suceder también con la gente. Así pues, si usted quiere que su ave sea aseada, válgase de este truco para inducirla al baño. Ponga un espejo en el fondo o atrás de su bañera y la animará a meterse al agua. Pronto se acostumbrará a ella y querrá mojarse a menudo, con esto logrará que se bañe.
Comodidad en sus piernas Si después de rasurar el vello de sus piernas quiere sentirlas cómodas, suaves y muy tersas, use talco en vez de jabón u otras lociones propias para el caso. Rocíe simplemente el talco sobre sus piernas y proceda con la navaja. No habrá raspones, heridas ni otros percances, sino simplemente unas piernas tersas, libres del horroroso vello. Por supuesto, una hoja bien afilada es indispensable siempre para estos casos, use usted lo que use. |