Solo una de las nueve comisiones constituyentes tiene ya borradores de articulados.El resto continúa en los discusiones de los conceptos y los escenarios.
Luis Hernández (RED) se quejaba amargamente porque el aguacero de la noche del lunes pasado había inundado parte de su departamento en Manta. Sus colegas María Augusta Calle y Linda Machuca (PAIS) escuchaban su relato, mientras esperaban la llegada de los otros diez integrantes de la mesa 9, la de Soberanía y Relaciones Internacionales.
La reunión del martes anterior fue convocada para las 09:00, pero recién pudo instalarse a las 09:45 con nueve asambleístas presentes.
El retraso de los constituyentes no es novedad en las comisiones. Este Diario presenció sus jornadas de trabajo durante tres días para hurgar en su rutina de debates.
La agenda de esa mañana incluía una exposición del viceministro de Cultura, Ramiro Noriega, sobre la cultura en los textos constitucionales.
El funcionario no asistió, pero envió una carta de excusa. La asambleísta Tania Hermida (PAIS), una de las coautoras de la propuesta, tomó su lugar.
Ella destacó la necesidad de establecer cuotas de producción audiovisual independiente en los medios privados, de realizar estudios de impacto cultural antes de ejecutar obras públicas y de articular un Sistema Nacional de Cultura que dicte las políticas del sector.
Mientras Hermida hablaba, Cristina Reyes (PSC) chateaba. Fernanda Pazmiño, su asesora, tomaba notas en su laptop.
Luego de la exposición, Calle –quien preside la mesa– pidió fijar una fecha para empezar a debatir el tema a profundidad porque era “muy amplio”. Hernández dijo que los articulados parecían ya un reglamento.
Al día siguiente, Hermida pidió permiso a su grupo para exponer ante sus colegas de la mesa 7, la de Régimen de Desarrollo, la propuesta de Noriega, pero con otro eje: las industrias culturales como elementos del desarrollo económico del país.
El funcionario había pedido cita para las 11:00, pero tampoco pudo asistir.
La comisión se instaló media hora después con siete asambleístas. Gilmar Gutiérrez (SP) entraba y salía de la sala. Luego hablaba por teléfono o revisaba su correo electrónico.
Antes de empezar su discurso, Hermida propuso un test de cinco preguntas. El premio: un CD de la película que ella dirigió, Qué tan lejos.
Primera: ¿Cuál es la primera industria en Estados Unidos? Pablo Lucio Paredes (Futuro Ya) se adelantó a todos: el entretenimiento. Punto para él.
Segunda: ¿Cuánto mueve en el país la publicidad? Roberto Ponce (Prian): ¿$ 150 millones? Ricardo Zambrano (PAIS): ¿100? Lucio Paredes: ¿400? La respuesta correcta: $ 700 millones. Otro punto para Paredes.
Tercera: ¿Cuál ha sido el porcentaje de crecimiento de la publicidad entre el 2004 y el 2007? Ponce dio la respuesta correcta: 150%.
Cuarta: ¿Cuál es el PIB de las industrias culturales de Colombia?
Zambrano: 8%. Lucio Paredes: 2,5%. Ponce: 6%. Lo correcto: 5,8%. Ganó el prianista por acercarse más a la cifra.
Solo quedaba una pregunta más. Colombia y Perú, que llevan adelante negociaciones de tratados de libre comercio con EE.UU., ¿tienen subsidios a nivel cinematográfico? Difícil. Nadie acertó, así que empataron. Pero el DVD se lo llevó Ponce porque Lucio Paredes ya había visto la película.
En la mesa 1
María Molina (PAIS), presidenta de la Mesa de Derechos Fundamentales, advirtió al delegado de las Juntas Parroquiales Rurales, Pablo Iturralde, que solo tenía 20 minutos para exponer su propuesta.
Iturralde la resumió lo mejor que pudo en 23 minutos. Pidió que la nueva Carta Magna garantice los derechos de la población rural y los migrantes.
Los asambleístas que querían enterarse mejor de la propuesta entregaron al expositor sus ‘flash memories’.
Por grabarla en ellos, Iturralde escuchó a medias las intervenciones de los constituyentes que, en su mayoría, se dedicaron a felicitar la ponencia.
Aminta Buenaño (PAIS) dijo sentirse identificada con la problemática del campo porque ella misma proviene de tierra “montubia”; enseguida se dedicó a autografiar su libro Mujeres Divinas para Rafael Quintero, asesor de Ana Moser, también del grupo gobiernista.
Sergio Chacón (SP), en cambio, preguntó si habían considerado plantear que los presidentes de las juntas sean parte de los consejos provinciales y concejos municipales.
Iturralde respondió que preferían tener más poder para ejecutar obras en beneficio de sus localidades.
En la mesa 2
Como si se tratara de una de sus clases en la Universidad Central del Ecuador, la asambleísta Pilar Núñez (PAIS) explicó a sus colegas de la mesa de Participación Social y Sistemas de Representación, su visión sobre la dimensión de la comunicación como mecanismo de participación ciudadana.
Para ella, la comunicación no se refiere solamente a las relaciones desde y con los medios, sino las formas que tienen los ciudadanos para intercambiar conocimientos o valores; de ahí que, expresó, en la nueva Constitución debe plantearse como un derecho humano.
Mercedes Panta (PAIS) llegó tarde a la reunión. Acomodaba sus papeles con algo de bullicio. Su coidearia interrumpió la exposición: “Hay un ‘ruido’ comunicativo”, dijo con ironía.
De vuelta a su discurso, Núñez planteó algunos temas de debate para la mesa: cómo impedir el acaparamiento de las frecuencias de radio y televisión, cómo precautelar el secreto profesional de los periodistas, cómo desarrollar los medios de comunicación públicos y cómo incluir el “acceso a la información” como un derecho.
María José Carrión (PAIS) y César Rohón (PSC) estuvieron de acuerdo con elevar el acceso a la información a derecho constitucional.
Héctor Gómez (SP), en cambio, propuso eliminar la figura del sigilo periodístico porque, dijo, permite el atropello de la honra de las personas.
Balerio Estacio (PAIS) insistió en plantear sanciones para quienes “desinformen”.
El debate quedó pendiente porque la mesa recibió a campesinos afectados por las obras de la presa del río Baba.
En la mesa 3
La mesa de Estructura e Instituciones del Estado se dividió en dos grupos de trabajo: uno que analiza las funciones Ejecutiva, Legislativa, Judicial, organismos de control y Tribunal Electoral y otra que estudia las entidades autónomas y los gobiernos seccionales.
La mañana del pasado viernes solo el primer grupo sesionó en Ciudad Alfaro. El otro, que el día anterior organizó un foro itinerante en Guayaquil, no retomó su trabajo ese día.
Desde las 10:00, los asambleístas Betty Amores, Héctor Terán, Julio Chactong y Patricio Pazmiño (PAIS), Fernando Alarcón (SP) y Sara Paredes (principalizada tras la destitución del prianista Álvaro Noboa) discutían cómo avanzar en el desarrollo del primer borrador de propuestas.
Decidieron que cada uno de ellos analice un tema específico y luego realice un cuadro comparativo sobre las propuestas planteadas al respecto.
Terán, por ejemplo, se comprometió a enfocar dos problemáticas: la pérdida de institucionalidad del Estado y la falta de profesionalización del sector público.
La instalación de la mesa duró poco. Los constituyentes se marcharon con el compromiso de presentar sus análisis máximo hasta el viernes próximo.
En la mesa 4
No es común ver el club Julipus, situado en las afueras de Santa Elena, rodeado de policías. Pero el miércoles pasado entre los elementos armados que estaban dentro y fuera del establecimiento, se contabilizaban cerca de 20 personas.
Ese día, el local no había sido reservado para un evento social, pero había colas y decenas de tarrinas con seco de pollo y arroz con mariscos encargados por los organizadores.
A las 09:00, delegaciones de comuneros de Guayas y Manabí esperaban a los asambleístas de la mesa de Ordenamiento Territorial.
Una buseta escoltada por un patrullero arribó al lugar. “Ahí llegaron, ahí llegaron”, alertó uno de ellos.
Minutos después de la llegada del automotor que transportaba a los asambleístas, un vehículo todoterreno se estacionó en el lugar. De este bajó la prianista Anabella Azín.
La sesión se instaló cerca de las 10:00. Las exposiciones de la Federación de Comunas de ambas provincias y del asambleísta Oswaldo Orrala (PAIS) duraron dos horas.
Luego se abrió el foro. Los comuneros plantearon problemas específicos de sus comunidades, como litigios de tierras y falta de créditos.
Al culminar el acto, los dirigentes entregaron a Tatiana Hidrovo, presidenta de la mesa, una réplica de la Venus de Valdivia. Enseguida, el moderador pidió cantar el himno a Santa Elena, pero muchos habían dejado sus puestos para retirar su seco de pollo en el patio. Los asambleístas, en cambio, se sirvieron arroz marinero.
Mientras unos comían, otros se fotografiaban con Hidrovo y su estatuilla. Las delegadas posaron junto a Eduardo Maruri (UNO). “Sácame una (foto) para tener de recuerdo”, dijo una de las presentes.
En la mesa 5
El movimiento era intenso a las 09:40 del jueves pasado. Asambleístas, asesores y ambientalistas coparon la mesa de Recursos Naturales, que recibe al menos una media docena de visitas diariamente.
Ese día comparecieron tres técnicos de la organización ambientalista Conservación Internacional (CI).
El técnico Felipe Serrano decía que en el país existen unos catorce tipos de ecosistemas y que el 18% del territorio nacional está dentro de las llamadas áreas protegidas.
La instauración de regímenes especiales de administración territorial más allá de las islas Galápagos también estuvo entre los planteamientos.
Los constituyentes Denis Coka y Gorki Aguirre (PAIS) fueron los que intervinieron entre las exposiciones. La primera cuestionó sobre cómo garantizar fuentes de energía que no afecten al medio ambiente.
Aguirre consultó sobre el impacto que ocasionaría la desaparición del bosque seco.
En la mesa 6
¿Vamos a trabajar con periodistas en la mesa todo el tiempo?, preguntó Guillermo Touma (PAIS) a su coideario Pedro de la Cruz, presidente de la mesa de Trabajo e Inclusión Social, tras conocer que un equipo de este Diario estaba presente en la sesión del miércoles pasado.
“Tengo que preguntar a la mesa por qué se están escondiendo las propuestas... La Ceols y la Fenacle (organizaciones a las que él representa) presentaron una que no ha sido tomada en cuenta”, dijo él, como queriendo protagonismo.
De la Cruz se armó de paciencia para responder: “Las propuestas ya se están enviando a la Unidad de Participación Ciudadana”.
Eduardo Alcívar (PAIS) no esperó que el secretario le alcanzara el micrófono. “Solicito a los medios de comunicación que se haga conocer cómo trabajamos, pero también que nos ayuden a solicitar la contribución de la ciudadanía”.
De la Cruz empezó la sesión con la proyección de diapositivas con la propuesta de subtemas relacionados a uno de los tres ejes planteados para el debate: trabajo y salarios.
Alcívar, otra vez sin micrófono, propuso a sus colegas revisar los convenios internacionales en materia laboral que el país ha suscrito para que estén acorde a la nueva legislación.
Su moción fue incluida en la agenda temática, que luego fue sometida a votación.
El presidente de la comisión ordenó un receso de diez minutos para que, al regreso, los asambleístas planteen ideas para el temario de los otros dos ejes pendientes de análisis: producción e inclusión social.
En la mesa 8
El receso estaba por culminar cerca del mediodía del jueves pasado, pero aún había sillas vacías en la mesa de Justicia y Lucha contra la Corrupción.
En ambos extremos de la sala, los miembros de los dos subgrupos de trabajo esperaban el quórum mientras hojeaban los periódicos, bebían café o hablaban por celular.
El eje del debate del primer grupo era la forma de evaluar a los magistrados.
Vicente Taiano (Prian) dijo que “la Corte Suprema de Justicia no puede autoevaluarse, para que esa valoración sea objetiva y no subjetiva”, por lo que expresó que “hay que buscar un mecanismo que dé independencia al Consejo Nacional de la Judicatura”.
El otro grupo se centró en la discusión del sistema anticorrupción. Mae Montaño (UNO) y Marcos Martínez (PAIS) distribuyeron el trabajo.
César Gracia (PRE) y José Gabriel Rivera (PAIS) se limitaron a escuchar.
Al primero le encomendaron que haga un análisis comparativo de las propuestas del Conesup con la Constitución de 1998. Mientras que Rivera deberá presentar un ensayo sobre los entes que luchan contra la corrupción.