Si va a la playa e ingresa a su vivienda que no estuvo habitada en meses, es probable que se encuentre con uno o varios alacranes. En Ecuador existen unas 60 especies y se mantiene la denominación entre alacrán y escorpión; en realidad pertenecen a la misma familia.
Científicamente son arácnidos, tienen ocho patas y como característica fundamental poseen en su cola un aguijón con un veneno que inocula para matar a su presa, que generalmente son insectos, cucarachas, aves o mamíferos pequeños recién nacidos.
Según el doctor Telmo Fernández Ronquillo, especialista en medicina tropical, los alacranes miden alrededor de 6 cm y se encuentran en distintos lugares, pero su hábitat son los sitios semiáridos o secos. No les gusta mucho la humedad y viven escondidos debajo de las piedras, en la oscuridad. La mayor parte de ellos tienen hábitos nocturnos y apenas aparece la luz del día se esconden.
“Estos pueden poner hasta cien huevos que los cuidan por espacio de diez a doce días hasta que el exoesqueleto esté fuerte y los pequeños alacrancillos puedan defenderse. Si no hay comida es posible que la madre se alimente de ellos o que los hermanos mayores consuman a los más débiles”, según Antonio Freire Lascano en el artículo ‘Animales venenosos del Ecuador’ del texto Medicina tropical, del Dr. Telmo Fernández Ronquillo.
El médico agrega que hay alacranes que tienen un veneno muy potente que puede matar a un ser humano o mamífero mayor, sin embargo, esta clase de insectos no existen en América Latina.
Freire indica que el género Tytius es el más peligroso y se encuentra especialmente en Brasil, en donde es necesaria la producción del suero antiescorpiónico que lo hacen con las especies T. Bahiensis y T. Serrulatus. En Ecuador también existe este género, representado por especies endémicas como T. Lojanus, sin embargo, sus toxinas no son de mayor importancia.
Picadura duele
La picadura de un alacrán inicialmente es muy dolorosa y se manifiesta con adormecimiento de la lengua, inflamación y edematización (hinchazón) lo cual asusta, pero no hay por qué temer ya que no pasará a un cuadro más severo. Y si alguien se desmaya es producto del nerviosismo más que por acción propia del veneno, según Fernández, quien da a continuación algunas recomendaciones en caso de sufrir alguna picadura:
Qué hacer
- Tener calma y aplicar hielo en el sitio de la picadura ayudará a disminuir el dolor y evitará que el veneno se difunda con mayor rapidez. La combinación de ambas recomendaciones es más que suficiente hasta llegar de manera oportuna al médico.
- En ciertas ocasiones cuando a un niño le pica uno o más alacranes podría necesitar la aplicación de ciertos medicamentos corticosteroides o histamínicos para disminuir el efecto del veneno. Pero esto ocurre muy pocas veces, pues con sedantes y hielo el problema se resuelve en un solo día.
Qué no hacer
- No hacer una herida en la picada con el pretexto de succionar el veneno, porque podría contaminar el área afectada y provocar una infección.
- Jamás aplicar toniquetes para que el veneno no fluya. El apretarlos demasiado puede causar problemas serios por falta de circulación.
Prevención
Deben saber que en ciertos lugares existen alacranes. Por lo tanto se deben tomar las siguientes precauciones:
- No andar bajo las piedras con la mano desnuda.
- Los exploradores, investigadores o quienes duermen al aire libre deben tener mucho cuidado al usar su ropa, porque a los alacranes les gusta esconderse en estas prendas y pican cuando se sienten agredidos.