Los productores de esta gramínea ven perder su esfuerzo por la falta de compradores.
Aunque se habla constantemente de la necesidad de producir cultivos orgánicos como una alternativa para mejorar nuestras condiciones de vida, Ecuador no tiene una política adecuada de mercadeo para estos productos que anime a los agricultores a cambiar su sistema de producción.
Javier Icaza, productor certificado de arroz orgánico (sin químicos), se encontró con esta realidad al querer comercializar la gramínea tanto a nivel interno como en el exterior.
Se involucró en esta aventura por iniciativa de una empresa local que aseguró que le compraría el producto una vez cosechado, pero esta no cumplió. Icaza sembró 32 hectáreas de las que obtuvo unas 140 toneladas; de estas tiene almacenadas 70 toneladas que están a la espera de un comprador que reconozca su esfuerzo.
Aunque ha participado en ferias internacionales, Icaza no logra concretar negocios por falta del volumen necesario y constante que requieren los mercados extranjeros.
Proceso
Según Icaza, incorporarse al proceso orgánico no fue fácil, debido al incremento en los costos de producción, que no permiten vender la libra de arroz orgánico a menos de $ 0,65 cuando el normal se comercializa a $ 0,29.
Explica que para la producción orgánica el campo no tiene que recibir químicos por dos años, se puede dejar en barchecho (tierra que no se siembra) o cultivar leguminosas.
“Esto nos permitió tener un arroz orgánico con la certificación internacional del Ceres. No usamos ningún agroquímico y todos los insumos usados son certificados orgánicos”.
Nos basamos en el principio de la trofobiosis, que indica que todo ser vivo solo sobrevive si existe alimento adecuado y disponible para él, explica.
Bajo esta premisa, argumenta que sembrar arroz orgánico tiene costos de producción mucho más altos que un cultivo tradicional, sostiene.
Según Icaza, el gasto más grande es la deshierba, en la que invirtió un promedio de $ 300 por hectárea, ya que la maleza debe controlarla a mano, y en la nutrición invirtió $ 400 por hectárea. “Usamos semilla orgánica producida por nosotros mismos, nos iniciamos con semilla certificada no tratada”.
Todo esto hace que tengamos rendimientos mucho más bajos que cultivando tradicionalmente, “cuando estábamos con el convencional llegamos a tener 7½ toneladas por hectárea, ahora con orgánico entre 4 y 4½ toneladas”, recalcó.
Hemos tenido apoyo de las casas comerciales y muchos productos los traemos del exterior, pero no sacamos nada con producir si no podemos comercializarlos, anotó.
Más experiencias
Leonardo Mejía, pequeño productor de arroz orgánico no certificado del Plan América, explicó que en el proyecto, que cuenta con 20 hectáreas que estaban dedicadas a este tipo de cultivo, algunos decidieron retornar al sistema tradicional y todavía continúan con costos altos.
Mejía indicó que él decidió seguir por su cuenta con el arroz orgánico, pero produciendo sus insumos como el biol (preparación orgánica), para las plagas y la azolla (helecho) en lugar de la urea.
Actualmente tiene un rendimiento de 60 sacas de 205 libras. “Nunca lo he podido vender como arroz orgánico, así que lo comercializo como arroz corriente y los intermediarios lo mezclan con otros, entonces no se ve el esfuerzo”.
El problema, agrega, es que nos enseñan a producir pero no a comercializar, esto lo iniciamos cuando estaba el Promsa (Programa de Modernización del Estado), cambió el Gobierno, terminó el programa y quedamos ahora sin ningún tipo de ayuda y asistencia técnica, además cerraron las exportaciones para el arroz y la situación es más difícil porque nos está bajando el precio.
Esto podría ser bueno con promoción, pero como nadie nos conoce es difícil poder mercadear, “no contamos con presupuesto, pero sí con ánimos de trabajar”, dijo Mejía.
Observaciones
Recomendaciones
Antes de iniciar la producción es necesario contar con un mercado seguro.
Importante
La experiencia es bueno vivirla, pero en áreas pequeñas mientras se tiene más conocimiento.
Apoyo
Buscar ayuda para promocionar el producto, y para tener certificación y volumen poder exportar.