Entre el 21 y 23 de enero mataron a tres choferes. Sus compañeros exigen mayor vigilancia.
Ser taxista se ha convertido en una de las profesiones más peligrosas de Esmeraldas. Según el registro de la Policía Judicial, en enero pasado tres miembros de ese gremio fueron asesinados, sin que hasta el momento hayan pistas sobre los autores y las razones. En tanto, el año pasado otros tres taxistas murieron mientras laboraban.
En tres días de este mes se produjeron los decesos. José Reinoso López, de 30 años, murió el 21 de enero, en el km 14 de la vía San Lorenzo-Ibarra. Al día siguiente apareció muerto Franklin Murillo, de 31, a quien su familia lo reportó como desaparecido el pasado 12 de enero; y el 23 del mismo mes, a las 23:00, fue asesinado en la vía a San Mateo el taxista Jesús Gonzales Perlaza, de 52 años.
Los profesionales de este gremio exigen mayor seguridad a la Policía Nacional, sobre todo en las noches, cuando el grado de inseguridad aumenta en la localidad. No obstante, reconocen que necesitan aprender normas de prevención delincuencial, pues a veces hacen carreras a personas sospechosas sin tomar precauciones.
En Esmeraldas hay trece cooperativas y compañías de taxis. Los registros de la Jefatura Provincial de Tránsito indican que hay 1.400 vehículos para esta actividad, pero en la nómina no están incluidos los carros piratas (sin regularización).
Néstor Calvopiña, dirigente de la cooperativa de taxis Esmeraldas Libre, señala que es necesario unificar esfuerzos entre sus compañeros y los uniformados para mejorar las condiciones de seguridad.
Fabián Zolano, jefe de Tránsito de Esmeraldas, expresa que se ha planificado una reunión con los taxistas para esta semana.
En ese diálogo se dará a los conductores y propietarios de los vehículos instrucciones sobre normas para evitar ser víctimas de la delincuencia.
“Si una o más personas le piden a un taxista que los lleve a un lugar alejado del área urbana y le ofrece pagar más de lo que cuesta el flete, eso ya de por sí debe despertar sospechas”, menciona el jefe policial.
Zolano agrega que anteriormente los taxistas que salían de la ciudad acudían al retén policial más cercano para registrar su salida. Ahí se exigían los documentos a los pasajeros y se llevaba un registro del viaje.
“Lamentablemente desde hace muchos meses los propios taxistas han dejado esta práctica (de registrar a los pasajeros que se captaban) y eso les da facilidades a los delincuentes para robar”, refiere.
No obstante, para Zolano no todas las instancias de los crímenes deben tener la misma lectura; es decir, que hayan sido producidos por robo.
“En el 70% de los casos a los choferes asesinados no se les llevaron ninguna de sus pertenencias”, lo que hace presumir que pudieron ser otras las causas del asesinato, como venganza, por ejemplo, indica.
Sugiere que los dueños de los vehículos exijan a los conductores un registro de sus antecedentes delictivos para asegurarse de que los choferes no usen los carros para otros fines que no sea el servicio de transporte a la ciudadanía.
Además hizo un llamado a los familiares de los taxistas muertos a presentar las denuncias de los casos para que se efectúe la investigación exhaustiva. Según él, este tipo de crímenes casi no se denuncia en la ciudad, por el temor de los familiares.
DETALLES: Delincuencia
Zonas rojas
Los sectores de El Valle de San Rafael, al sur de la ciudad, y los barrios bajos ubicados en la ribera del río Esmeraldas, son las zonas donde más robos a taxistas se registran.
Patrullajes
Ante la exigencia de más seguridad de los taxistas, la Policía dispuso incrementar el número de patrullajes en las vías principales hacia La Concordia, Rioverde, Borbón y San Lorenzo.
Características
La mayor parte de los asesinatos de taxistas se cometen con armas de fuego y los cuerpos de las víctimas son abandonados dentro o cerca de su vehículo. También se llevan los automotores.
OTRAS VÍCTIMAS: En la ciudad
Futbolista
Un hombre, identificado con el alias de La Foto, asesinó el martes pasado con un disparo al futbolista esmeraldeño Alejandro Valencia Solís, de 22 años, del equipo Las Américas, que participa en el torneo de la liga La Propicia. El hecho ocurrió en Colón entre Quito y Ricaurte.
Con disparo
Eduardo Preciado Camacho, de 18 años, fue asesinado ayer a las 01:30 en el barrio Santa Martha 2. Vilma Camacho, madre de la víctima, dijo que un individuo al que le dicen Toromba fue el que le disparó.
Golpes y muerte
Jorge Quiñónez Abad, de 28 años, murió a las 00:30 de ayer en el hospital Delfina Torres de Concha, tras permanecer cuatro días en esa casa de salud. Mariuxi Quiñónez, familiar, pidió que se investiguen las causas del deceso, pues dicen que se debió a los fuertes golpes que recibió de policías.