Según boletín emitido, a las 19h00 locales, por el Instituto Geofísico de la Escuela Politécnica Nacional, el volcán Tungurahua inició un nuevo proceso eruptivo.
Una columna de ceniza de más hasta 3 kilómetros de altura, constantes bramidos y flujos piroclásticos se sienten en los alrededores del volcán. La alerta roja se mantiene en las zonas de mayor peligro y el número de evacuados aumentó en las últimas horas.
Según los expertos que estudian el comportamiento del Tungurahua, estaría por alcanzar la misma actividad del pasado 16 de agosto del 2006, donde 6 personas murieron a causa de la actividad volcánica.
Los períodos de mayor actividad ocurrieron entre las 11h30 y 13h30, entre las 14h20 y 15h10 y entre las 17h10 hasta el cierre del boletín.
Los flujos piroclásticos que se registraron descendieron por la quebrada de Chontapamba hasta la altura del viejo camino de Baños a Riobamba, uno por la quebrada de Juive y otro por la quebrada de Mandur, estos dos últimos, algunos cientos de metros desde el cráter.
Todas estas quebradas se encuentran en los flancos nor-occidental y occidental del volcán.
Sobre caída de ceniza, reporta que ha afectado las poblaciones de Pillate, Choglontus y El Manzano.
El informe del instituto asegura que las explosiones registradas en las últimas horas se catalogan como grandes y estuvieron acompañadas de fuertes cañonazos que hicieron vibrar los ventanales en los observatorios cercanos. De manera paralela se observó también la emisión de material incandescente que bajó por los flancos hasta 1.5 km bajo el nivel del cráter.
Más temprano, Sandro Vaca, sismólogo del Instituto Geofísico, aseguró que las explosiones registradas estas madrugada están dentro de los parámetros normales del volcán, y agregó que aunque no se puede predecir la actividad que registrará después, lo que sí se puede hacer es analizar el comportamiento y, de acuerdo a los datos que se tengan, se notificará a los organismos pertinentes sobre las proyecciones.
Vaca explicó a Citynoticias (89.3 FM en Guayaquil) que el estado actual en el que se mantiene puede significar un descenso paulatino, pero que también existe la posibilidad de que en los próximos días u horas haya una nueva reactivación y se produzcan eventos similares a los de la madrugada de ayer.
El vulcanólogo aseguró que no hay reporte de caída de cenizas, y que la nubosidad del sector no permite las observación visual. Además, "lo más probable es que la cantidad de cenizas que está emitiendo el volcán es menor a la que se tenía anteriormente", dijo.
Mantendrán alerta roja
Aunque el volcán Tungurahua redujo sensiblemente su actividad tras la violenta erupción de ayer miércoles, persiste la alarma en las zonas de alto riesgo donde miles de pobladores siguen confinados en albergues, informaron este jueves las autoridades.
A diferencia de la jornada anterior, en la que se registró gran cantidad de lava, ceniza y rocas, el volcán ingresó en un periodo de aparente calma, dijo Juan Salazar, el alcalde de Penipe, una de las localidades más cercanas.
"La gente por lo menos ha podido descansar. El Tungurahua ha traído un poco de tregua, pero esto es preocupante porque no sabemos si el cráter está tapado, se apagó o puede haber una explosión más peligrosa", comentó el funcionario.
No obstante la baja en las explosiones, las autoridades mantendrán la alerta roja en los caseríos más próximos al volcán, ubicado a 135 km al sur de Quito.
"El personal militar le permite a la gente ir a sus tierras, hacer una evaluación y volver porque la alerta roja no ha sido cambiada", añadió Salazar.