La comunidad internacional tiene la obligación de prestar ayuda a Bolivia para enfrentar las devastadoras inundaciones, que son consecuencia del cambio climático en el mundo, afirmó este jueves el canciller David Choquehuanca.
Las intensas lluvias han provocado inundaciones que desde noviembre han causado 49 muertes y miles de damnificados en cinco regiones al país.
La comunidad internacional tiene la obligación de prestar ayuda a Bolivia porque nosotros estamos sufriendo las consecuencias, dijo Choquehuanca en rueda de prensa al atribuir las intensas lluvias producidas por La Niña al cambio climático en el planeta.
La semana pasada, el presidente Evo Morales dijo que los países pobres son los que más sufren los desenfrenos del capitalismo.
Aunque ha dejado de llover en las zonas altas, la situación más crítica se presentaba el jueves en Trinidad, capital del amazónico departamento del Beni, en el noreste.
Tres cuartas partes de esa ciudad de unos 90.000 habitantes estaban rodeadas por aguas de tres ríos que salieron de cauce. Autoridades locales dijeron que se esperan más golpes de agua desde las regiones altas.
Decenas de familias de barrios pobres que están fuera de un muro de protección que bordea la ciudad fueron evacuadas. Unas 281 comunidades de la región están inundadas y 10.692 familias sufren los rigores de la emergencia, dijo Defensa Civil.
Centenares de soldados colocaban el jueves bolsas de arena para contener el avance de las aguas sobre el aeropuerto ante el temor de que quede inoperable, dijo el ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana desde esa ciudad.
Grupos de apoyo levantaban el jueves campamentos para evacuar a 4.000 personas si que el nivel de los aguas siguen creciendo.
Morales envió a seis de sus ministros de Trinidad para coordinar las tareas de ayuda a los afectados.
El jueves, el papa Benedicto XVI hizo llegar 50.000 dólares para los damnificados, que se suma a la ayuda enviada por Brasil, Argentina, Perú, Estados Unidos, Japón y Chile.
Aún no se conoce una evaluación de las daños, pero organizaciones empresariales estimaron que más de medio millón de cultivos quedaron anegados.
El gobierno chileno envió este jueves un segundo avión con ayuda que incluye media tonelada de insumos médicos, 200 carpas y 750 frazadas, informó la cancillería.
El avión Hércules C-130 traerá de regreso el helicóptero UH-1H de la Fuerza Aérea que desde el 27 de enero participaba en operaciones de ayuda en Cochabamba, incluyendo misiones aeromédicas y de rescate y evacuación de personas aisladas.