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Edición del DOMINGO 10 de Febrero del 2008 EL UNIVERSO inicio e-mail
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El Aguacate 
En televisión, perdido por ‘Lost’
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Ricardo Rivadeneira Carbo | rrivadeneira@radiocity.com.ec

En televisión muchas personas tienen sus obsesiones. En mi caso, mi casivicio elegido es la serie Lost, que podemos ver, en su cuarta temporada, por ABC (televisión pagada), los jueves a las 21:00.

Este manjar sensorial fue ideado y producido por Damon Lindelof, Jeffrey Lieber y J. J. Abrams, quien ha sido el creador de los programas Felicity, Alias y también ha dirigido películas como Misión Imposible 3 y la nueva encarnación de Viaje a las Estrellas.

La historia de Lost nos lleva a conocer a un puñado de sobrevivientes del vuelo 815 de la ficticia aerolínea Oceanic. Luego de que el avión se estrellara en una isla aparentemente desierta, somos partícipes de una serie de eventos desafortunados que aquejan a todos los personajes, quienes al parecer no solo luchan con todas las abducciones, sonidos monstruosos y avistamientos de osos polares sino que pugnan por sobrevivir de los recuerdos de sus tempestuosos pasados, los cuales llegan al televidente por medio de flashbacks  aun más ambiguos que la realidad de aquel paraíso tropical.

El programa despega con una premisa relativamente simple, muy similar a lo visto en la cinta Cast Away, de Robert Zemeckis, pero pronto se impulsa hacia el firmamento debido a sus roces con el misterio, la ciencia- ficción y lo sobrenatural.

Gilligan jamás hubiera sobrevivido, Tatú... peor; y dudo que quienes la admiramos y seguimos de cerca lleguemos a encontrar soluciones, pero sí el nirvana.

Lost no solo ha destrozado todos los paradigmas preestablecidos de cómo hacer televisión, también nos recordó del poder de este medio. Cada vez que una temporada termina, internet se convierte en el principal aliado de los fanáticos, debido a que los productores se encargan de delimitar de manera progresiva pequeños detalles, claves y adivinanzas para que los interesados puedan tener un mejor entendimiento de la serie y el contexto general de su significado.

Sitios virales, videos escondidos, websites secretos, en fin, todo un rompecabezas creativo listo para ser descubierto por quien tenga la paciencia, el tiempo e interés necesario. La importancia de Lost va mucho más allá de la profundidad intelectual, trascendental y filosófica de cada uno de sus episodios, es un recuerdo masivo de lo que puede llegar a ser la televisión. Lost y sus escritores le han abierto la puerta a toda una gama de posibilidades para la pantalla chica.

Este programa ha mostrado que puede hacer lo que quiera cuando quiera y como quiera. No hay reglas ni gravedad, no hay principio ni final, solo alas y lecciones de vuelo en cada detalle de este ejemplo de responsabilidad y cariño hacia espectadores que miran boquiabiertos cada uno de los innumerables giros que toma Lost con cada capítulo.

Sentarse a ver la serie en perenne soledad es casi una experiencia religiosa. Los fanáticos somos absorbidos dentro de una espiral de infinitas posibilidades para donde dirigir la historia.

Cada capítulo es una delgada capa dentro de una mitología que abarca más teorías de conspiración que las formuladas en el asesinato del presidente Kennedy.

La cuarta temporada de este enigma andante recién comienza. Y en vez de darnos algún tipo de respuesta, nos deja con más cuestionamientos y un sentimiento de impotencia muy familiar… de esos que a veces nos recuerdan al mundo en que vivimos día a día.

Lost debe ser digerido por solo aquellas personas que de vez en cuando hallan respuestas en donde menos esperan encontrarlas. La única diferencia entre los personajes de la serie, es que ellos están en una isla televisiva y nosotros en la realidad.


EL AGUACATE en Radio City: FM 89.3 Guayaquil y FM 99.7 la Península, de lunes a viernes, 18:00


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