Mi hermana se casó hace siete años y descubrió que su marido es homosexual, pero no hace nada. Incluso la familia de él lo sabía. Ambos tienen dos hijos menores y me preocupa la seguridad de ellos, porque a su casa entran sus hermanos de la misma condición y hacen fiestas con amistades iguales a ellos. No tengo nada en contra de los gays, pero mi cuñado no ha salido del clóset y además ha perjudicado a mi familia económicamente. Quiero saber a dónde puedo acudir para poder proteger a mis sobrinos. Incluso él ha tenido dos acusaciones por acoso sexual en el trabajo.
N.N.
Guayaquil
Entiendo su preocupación, pero las opciones de vida personal que incluyen por obvias razones el comportamiento y la opción sexual no son temas susceptibles de ser controlados, cuestionados o sancionados por los seres humanos, siendo conscientes de que vivimos en un entorno social que condena estas opciones del convivir sexual.
Observo en su preocupación dos aspectos que le voy a resaltar. Por un lado está el tema de su preocupación frente a mal ejemplo que puede generar en sus sobrinos la conducta paterna y el potencial riesgo de ser sujetos expuestos a violaciones, sumado a esto el ambiente disfuncional cotidiano, y por otro lado existe un conflicto de orden familiar con respecto a la pasividad de su hermana, “porque no reacciona” como usted piensa que ella debe hacerlo, sumando a esto un aspecto de orden “económico”. Por supuesto que si ellos viven la realidad que usted menciona, les puede afectar sus opciones sexuales futuras y adultas. Le sugiero consultar con el Tribunal de Menores para que legalmente le indiquen si existe algún amparo legal para ejercer una acción tipificada en el Código de la Niñez que le permita pedir la custodia si ese fuera su interés, caso contrario, de no haber ese respaldo, no hay forma de que usted pueda separarlos de ese entorno familiar. Le sugiero buscar apoyo en referentes masculinos heterosexuales que les ayuden a ellos a comprender lo que es la vida “de pareja heterosexual” y que les sirva de modelo referencial para la construcción de su identidad masculina y sexual. En caso de que usted observe que esta problemática está afectando su vida escolar o relaciones sociales busque un especialista.
Liliam Cubillos Andrade,
Psicóloga clínica.
Telf.: (04) 268-7389
Despertar el deseo
Mi esposa es mayor a mí con diez años (tiene 40). Es bonita y no parece tener esa edad. Desde que nos casamos hace cinco años se ha sentido insegura conmigo y no tiene deseos sexuales, dice que le duele. Por más de cuatro años fui fiel y luego, en pocas ocasiones, acudí a prostíbulos, situación que antes no había hecho. Además estoy teniendo encuentros con una amiga joven y lo hacemos solo para satisfacernos. A mi esposa la acaricio y le doy masajes, pero no logro despertar su deseo sexual. ¿Qué hago?, ¿sigo con mi hogar o qué?
N.N.,
Guayaquil
Sería bueno descartar que su esposa esté atravesando por un climaterio temprano y esta sea la causa de dolor y declinación de su actividad sexual, ya que normalmente la deficiencia ovárica que se presenta en las mujeres a partir aproximadamente de los 38 años produce sintomatología más acentuada en ciertos grupos de mujeres que en otras, en las que usualmente se observa sequedad vaginal, disminución de la libido sexual, falta de humor, depresión, entre otras. Además, social y culturalmente no se acepta que la mujer sea mayor que su pareja sino todo lo contrario, factor este que también podría estar afectándola. Buscar solamente satisfacer la parte sexual coital en prostíbulos o con otras amistades es una solución temporal de su parte, que le producirá un abismo más profundo en su relación. Una buena relación se basa en una adecuada confianza. Esto es un problema de pareja y juntos deben salir adelante. Consulte con un ginecólogo para que descarte el posible climaterio y luego con un terapeuta de parejas para que trabajen en su relación.
Dr. Amalio Martínez Nieto,
Ovarios poliquísticos
Me diagnosticaron ovarios poliquísticos y me recetaron pastillas anticonceptivas, pero me bajan la presión. Quisiera algún método natural para no tener problemas. Tengo 32 años y un hijo.
N.N.,
Guayaquil
La paciente nace con ovarios grandes que presentan hacia la corteza o periferia pequeños quistes o microquistes en forma de rosario que producen, entre otras sustancias, sobre todo mayor cantidad de testosterona que origina características masculinas, lo cual las lleva a tener piel gruesa, vellosidades de patrón varonil y un sobrepeso que puede causar obesidad y falta de reglas en los casos más severos, con afectación de la fertilidad en la mayoría de los casos. Hay una resistencia a la insulina como en los diabéticos, que incluso las llevan a desarrollar en algunos casos esta enfermedad. El tratamiento ha sufrido modificaciones desde que se lo descubrió hace cerca de 100 años, pasando por la cirugía, anticonceptivos que contengan ciertas sustancias que bajen la testosterona, pero que pueden tener efectos colaterales como bajarse la presión, para llegar al uso de una sustancia llamada metformina, que ayuda a vencer la resistencia a la insulina, con la que se obtienen muy buenos resultados, incluso con mejoramiento del aspecto físico y el restablecimiento de la fertilidad. Esta alternativa debería probar. En cuanto a si hay un método natural, no. Tal vez ayuda en algo modificar el estilo de vida, dieta y alimentación, dando más importancia al ejercicio físico, pero los resultados no son muy halagadores.
Dr. Fausto Padilla Guevara,
Gineco-Obstetra-Cirujano Oncólogo
Telfs.: (04) 228-4188 / (09) 940-9740
Bolitas de grasa
Tengo 21 años de edad, peso 160 libras y en mi cuerpo han aparecido bolitas de grasa que al principio no me dolían y eran escasas. Una apareció a la altura de mi columna y otras dos en la parte baja de la misma. Visité a un doctor y me dijo que era por mi hábito de mala alimentación y que mi cerebro no está trabajando con la enzima que asimila las grasas que consumo. Me envió productos naturales, pastillas, linaza y a frotarme con una crema, sin resultado. Quiero saber cómo eliminar esas bolitas.
Diana,
Guayaquil
Las lesiones a las que se refiere podrían tratarse de tumoraciones benignas de tamaño entre uno a dos centímetros, por lo general de consistencia sólida, rodeado por una cápsula. Su aspecto es de un color blanquecino en la piel y pueden tener un orificio negruzco en la superficie por donde sale un material blanquecino llamado cebo. El diagnóstico podría corresponder a quistes epidérmicos sebáceos que por la presión constante pueden inflamarse y transformarse en verdaderos abscesos que suelen acompañarse de gran dolor. También podría tratarse de acumulaciones de tejido graso que se conocen con el nombre de lipomas, que dependiendo de donde estén ubicados o por su crecimiento pueden causar dolor al presionar un nervio. En cualquiera de los dos casos es importante la evaluación especializada para su tratamiento.
Si las lesiones han aumentado en número en poco tiempo debería descartarse un cuadro metabólico u hormonal.
Dra. Bertha Naula Merchán,
Dermatóloga. Telfs.: (04) 228-3966 / 600-3342