El comandante saliente, Homero Arellano, acusó a los medios de propiciar la insubordinación.
La ceremonia de relevo de la comandancia de la Armada Nacional propició un cruce de críticas entre los oficiales entrante y saliente, Homero Arellano y Livio Espinoza.
Arellano admitió que hubo insubordinación en esta rama militar a causa de las diferencias internas que surgieron tras los ascensos que se efectuaron el pasado 21 de diciembre, aunque aseguró que los infantes de Marina involucrados en ello “fueron utilizados”.
Espinoza mostró su descontento. “Como un hombre de honor y respeto no voy a contestar una serie de palabras y conceptos vertidos en la alocución anterior, porque esto es una ceremonia de mi Fuerza Naval y no del Comandante General de la Marina”, dijo.
La presentación del nuevo Comandante de la Armada Nacional en la Base Sur de Guayaquil fue el escenario para que el saliente, Homero Arellano, reconociera que en enero pasado sí hubo insubordinación de algunos miembros de esta rama de las Fuerzas Armadas y sumó críticas a los medios de comunicación social a los que acusó directamente de propiciarla.
“Con la montada e intensa campaña mediática de un medio escrito de Guayaquil y un canal de televisión (no señaló los nombres) hipersensibilizaron el tema y teatralizaron renuncias frente a hombres en formación y se auspició el desacato a la autoridad, rayando en la insubordinación porque, arguméntese lo que se quiera, en este hecho hubo insubordinación”, recalcó, mientras el contralmirante Livio Espinoza, flamante comandante de la Marina, mostraba su disgusto.
En su intervención, Arellano agradeció la disposición del primer mandatario, Rafael Correa, y la del ministro de Defensa, Wellington Sandoval, para que constara su discurso dentro del programa de posesión del nuevo jefe militar.
Y luego de destacar todos los proyectos que deja enrumbados, como la recuperación de la fuerza submarina, la incorporación de tecnología en el control marítimo, la homologación salarial, entre otros, evidenció su molestia con los insubordinados por las diferencias internas que surgieron tras los ascensos del pasado 21 de diciembre y lo que derivó en su renuncia el 16 de enero pasado.
En ese entonces, Espinoza fue cuestionado por haber expresado la intención de poner a disposición su cargo tras la ratificación de sus superiores, entre ellos a Arellano.
El comandante saliente aprovechó para recomendar al Ministro de Defensa y al nuevo Comandante que no dejen pasar por alto ningún acto de indisciplina ni de insubordinación en la Armada.
Antes de terminar se refirió a los infantes de Marina, a quienes les dijo no guardarles resentimiento alguno, “sé que fueron utilizados”. Lo cual generó molestia en la tropa presente en el acto.
A su turno, Espinoza mostró su descontento por el discurso de Arellano y explicó varios de sus proyectos como el fortalecimiento del Astillero Naval.
El Presidente, quien asistió a la ceremonia, prefirió no referirse a las declaraciones de los dos militares y lo que hizo fue augurarles éxitos en sus nuevas etapas.
APUNTES: Discurso
Propuestas
En su intervención, el mandatario Rafael Correa dijo que entre sus planes están la repotenciación de los submarinos, la compra de dos fragatas en Chile y la homologación salarial.