El crimen ocurrió en su vivienda y el asesino se llevó un carro que después apareció en Urdesa.
Carlos Navarrete Castillo, ex director de diario El Telégrafo, fue asesinado con once puñaladas, entre las 20:30 y 21:30 del sábado pasado, en su residencia de la Kennedy Vieja, pero su cuerpo recién se lo halló ayer.
Después del crimen, el asesino sacó de la vivienda un Kia, 4x4 Sportage que pertenecía a la víctima, el que apareció ayer por la tarde en las calles Víctor Emilio Estrada y Las Monjas, en Urdesa.
Carlos Navarrete Castillo, director de diario El Telégrafo hasta junio pasado, cuando pasó a ser administrado por el Estado, fue asesinado el sábado último en una habitación de su residencia, en la Vieja Kennedy, donde vivía junto a su madre.
Según el informe de la necropsia, Navarrete habría fallecido entre las 20:30 y 21:30 del sábado, pero el levantamiento de su cuerpo recién se lo realizó ayer, después de que su progenitora lo encontró sin vida.
Jorge Barrezueta, legista responsable de la autopsia, informó que el cuerpo de la víctima tenía once heridas de arma cortopunzante: nueve en la región torácica, que le provocaron laceraciones en el pulmón derecho y el corazón, y dos en la zona lateral derecha del cuello.
Además, indicó el médico, durante el crimen la víctima también fue golpeada, pues presentaba hematomas en el rostro y diferentes partes del cuerpo; y, en las rodillas tenía lesiones de que también fue amarrado.
Hasta ayer en la mañana Criminalística de la Policía no determinaba los móviles del crimen. Pero Ramiro Navarrete, hermano del fallecido, dijo que había desaparecido un Kia 4x4, Sportage, del extinto. Por lo que una de las primeras hipótesis de la Policía es que “el asesino entró a la casa con su víctima”. El carro fue hallado más tarde en Víctor Emilio Estrada y Las Monjas, en Urdesa Central.
Ayer, mientras se realizaba el levantamiento del cadáver, fue trasladado a la Policía Judicial uno de los guardias de la residencia de Navarrete para que narre todo lo sucedido el sábado, aunque su hermano dio a conocer que la familia desconocía quién acompañaba a la víctima ese día al anochecer.
Navarrete estuvo a cargo de la dirección de diario El Telégrafo desde el 3 de febrero del 2004 y era propietario del 1% de las acciones, el otro 99% pertenece a la Agencia de Garantía de Depósitos (AGD), luego de que la Superintendencia de Compañías dejara sin efecto, el 2 de mayo pasado, dos aumentos de capital hechos por Navarrete.
Al momento del deceso, el extinto presidía la empresa Metroprensa, que produce el diario gratuito La Calle, el que dirigía desde que salió de El Telégrafo, de cuyos empleados en junio se despidió con la frase: “Si alguna vez los he tratado mal les pido disculpas, pero ha sido por el bien del diario”.