Las autoridades provinciales de Napo, conjuntamente con el gobernador (e), Jacobo Villafuerte, dirigentes de los barrios de Tena y cooperativas de taxis, realizaron el lunes pasado la marcha denominada Por la paz y por la vida, tras el asesinato del policía Fernando Carlosama, quien fue abatido por dos delincuentes colombianos.
En la protesta, al menos 300 personas recorrieron las principales avenidas de Tena con pancartas, entre esas, una que decía: “180 karaokes con igual número de delincuentes”.
Luego se ubicaron en las canchas del parque central, donde los dirigentes pidieron a la Policía de migración un mayor control de indocumentados y de seguridad ante el avance delincuencial en Napo.
Por su parte, el Gobernador encargado manifestó: “Como primera autoridad de la provincia tenía que estar adelante en esta marcha por la paz; la paz busca el Gobierno nacional y en eso estamos empeñados todas las autoridades. Se ha invitado a que participen todas las entidades públicas, escuelas, colegios y demás organizaciones públicas y clasistas que están hechas cargo de esta marcha”.
En esa provincia se ha propagado la apertura de bares, cantinas y karaokes, donde se concentran ciudadanos que, según la Policía, tienen malos antecedentes, algunos se dedican a la actividad minera en el día y en las noches acuden a esos lugares, en los que protagonizan peleas, escándalos públicos, que no pueden ser controlados por la Policía Nacional.