Estados Unidos aumentó este miércoles su presión para que Turquía ponga fin a su ofensiva contra los insurgentes kurdos en el norte de Iraq, insistiendo en que esta operación no debería extenderse más de "una semana o dos".
El ejército turco informó que desde el inicio de la operación para destruir los baluartes de separatistas turcos en el norte de Irak, el jueves de la semana pasada, 230 insurgentes perecieron en los combates, 77 de ellos en las últimas 24 horas.
Personal de seguridad de la zona informó igualmente de bombardeos durante la noche del martes llevados a cabo contra bases del Partido de los Trabajadores Kurdistán (PKK, guerrilla separatista).
El secretario estadounidense de Defensa, Robert Gates, dejó en claro que el respaldo de Washington a Turquía no era ilimitado; la invasión debe concluir rápidamente, "en término de días, o una semana o dos, algo así. Meses no", dijo Gates a periodistas antes de partir de Nueva Delhi hacia Ankara.
Estados Unidos, que incluyó al PKK en su lista de organizaciones terroristas, ha suministrado al ejército turco informaciones de inteligencia sobre los movimientos de esa guerrilla.
Pero el gobierno norteamericano también teme un conflicto entre las fuerzas turcas y la administración kurda del norte de Irak, dos aliados clave de washington, que sin embargo no tienen buenas relaciones entre sí.
Turquía acusó durante mucho tiempo a los kurdos iraquíes de tolerar e incluso ayudar al PKK suministrándole refugio, armas y municiones.
Gates debe reunirse en Ankara con el primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, el presidente Abdulá Gul, el ministro de Defensa Vecdi Gonul y el jefe de las fuerzas armadas, Yasar Buyukanit.
Gates pidió a las autoridades turcas que apoyen la acción militar con medidas políticas y económicas a favor de la importante comunidad kurda, a fin de disminuir el respaldo popular a los rebeldes, que se levantaron en armas en 1984. Unas 37.000 personas han muerto desde entonces en ese conflicto.
"Es seguro que hay un espacio para operaciones de seguridad, pero ástas también deben ser acompañadas por iniciativas económicas y políticas", sostuvo Gates.
El gobierno de Erdogan se encuentra bajo presión interna para mejorar los derechos de los kurdos y examinar la posibilidad de dar una amnistía a los guerrilleros del PKK que entreguen las armas.
El gobierno de Iraq, en su reacción más enérgica hasta la fecha, sostuvo el martes que la incursión era "inaceptable" y que amenazaba a las relaciones bilaterales.
Los kurdos iraquíes pidieron el cierre de las bases turcas instaladas en de Iraq hace más de una década.
Sin embargo, Estados Unidos afirmó que su aliado de la OTAN había actuado en forma "responsable hasta ahora" y pidió cooperación entre Turquía e Iraq.
"Nosotros comprendemos que Irak no quiere que Turquía esté en su región, pero tampoco desea al PKK en su región del norte y ellos comprenden lo que significa que terroristas ataquen a civiles inocentes", declaró la portavoz de la Casa Blanca, Dana Perino.
El gobierno turco afirma que esta incursión es un legítimo acto de autodefensa y prometió que sus fuerzas regresarán lo antes posible a Turquía.
El martes, el ejército turco dijo que fuertes nevadas en el norte de Iraq obstaculizaron sus operaciones en la zona montañosa, mientras fuentes iraquíes indicaban que las tropas turcas se estaban acercando a un importante campamento del PKK en el área de Zap, cerca de la frontera.
Turquía no tiene fecha para retiro tropas
Turquía no establecerá ningún cronograma para retirar sus fuerzas del norte de Irak hasta que la amenaza de los rebeldes del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) haya sido tratada, dijo este miércoles un importante enviado turco en una rueda de prensa en Bagdad.
"Nuestro objetivo es claro, nuestra misión es clara y no hay cronograma hasta (...) que esas bases terroristas sean eliminadas", dijo Ahmet Davutoglu después de las conversaciones de crisis con el ministro de Relaciones Exteriores iraquí, Hoshiyar Zebari.
77 rebeldes kurdos muertos
Las tropas turcas mataron a 77 rebeldes kurdos en los enfrentamientos ocurridos desde el martes, llevando a 230 el balance de milicianos muertos en combate desde el inicio de su ofensiva el pasado jueves en el norte de Irak, afirmó este miércoles el ejército turco.
Cinco soldados y tres milicianos turcos kurdos armados por Ankara para luchar contra los rebeldes también murieron en los combates, "los más intensos" desde que empezó la incursión el 21 de febrero, precisó el comunicado del Estado Mayor.
Estas muertes elevan a 27 los fallecidos en las filas de las fuerzas turcas en los enfrentamientos contra los rebeldes del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK).
Los choques continúan y hay indicaciones de que entre los rebeldes que están luchando se podrían encontrar altos responsables del PKK, según el texto.
La aviación y la artillería de Turquía siguen además atacando las posiciones de los rebeldes y sus escondites, mientras la infantería peina el terreno para encontrar las instalaciones del PKK.
Desde que la ofensiva comenzó el pasado jueves, las tropas turcas han destruido parcial o completamente 312 posiciones, mientras que la aviación y la artillería alcanzaron 523 objetivos, agregó el comunicado.
]Entre ellos se encuentran posiciones antiaéreas, instalaciones logísticas y centros de mando, precisó el texto del Estado Mayor turco.