Disputas dentro del partido acercan a sus militantes a la agrupación gobiernista.
Las elecciones de asambleístas dejaron a la Izquierda Democrática (ID) con sus bases debilitadas y con una fuerte fragmentación. Incluso en sus bastiones electorales más fuertes, como Pichincha y Azuay, el triunfo correspondió a PAIS.
Muestra de aquello son las últimas actuaciones de los prefectos del Azuay y Pichincha, Paúl Carrasco y Gustavo Baroja, quienes se han alejado de la disciplina del partido.
En el caso de Carrasco, sus últimas declaraciones confirmaron su deseo de dejar la ID y conformar un movimiento político regional.
Diego Monsalve, militante de la ID en la provincia, sostiene que la conducta de Carrasco no le sorprende debido a que hace meses ya se escuchaban rumores de su separación. “La mano derecha del prefecto (Paúl Carrasco), Ramiro Ordóñez, quien es director provincial y actual consejero, me contó que ya recibió invitaciones para la conformación del movimiento regional”, dice Monsalve.
El objetivo de Carrasco sería candidatizarse a la reelección de manera independiente, pero se especula que buscaría una alianza con el partido de gobierno.
En Pichincha la situación es similar. Gustavo Baroja se ha alejado de la ID y se lo ha visto muy cercano al régimen.
Antes del inicio de la Asamblea, partidarios del movimiento PAIS organizaron una marcha hacia Montecristi con el apoyo logístico del Consejo Provincial de Pichincha.
Otro hecho que demostró las buenas relaciones con Correa fue la firma del proyecto hidroeléctrico Toachi-Pilatón.
Wilma Andrade, ex diputada de la ID, dice que las malas relaciones de Baroja con Andrés Páez, presidente del partido, motivan esta situación. “Sabemos que grupos cercanos a Gustavo Baroja apoyan un acercamiento con el Gobierno. Pero estamos seguros de que con el pasar de los días el Prefecto vuelva activamente al partido”.
Axel Yépez, consejero provincial, asegura que Baroja tiene coincidencias con el proyecto político de Rafael Correa, que empezaron desde la segunda vuelta electoral. “Hay una posibilidad de que el Prefecto se postule por el partido de gobierno, pero todavía no hay nada seguro, porque en Acuerdo PAIS puede pasar cualquier cosa”, refiere Yépez.
La realidad es contraria con los alcaldes. Marcelo Cabrera, de Cuenca, continúa en el partido y según Monsalve se ha mantenido respetuoso de las decisiones de la ID. Paco Moncayo, en Quito, estudia su postulación por tercera vez para la alcaldía.
Wilma Andrade, quien además fue concejala, señala que con Moncayo las buenas relaciones se mantienen, aunque aclara que el alcalde nunca fue militante de la ID.