Las intensas lluvias que inundaron buena parte del país destruyeron unas 68.000 hectáreas cultivadas, lo que representa pérdidas por 90,6 millones de dólares aproximadamente, dijo este viernes el ministro de Agricultura Walter Poveda.
Debido a los daños, el gobierno importará 40.000 toneladas de arroz, posiblemente de Estados Unidos, para garantizar el consumo interno por unos 45 días, señaló el funcionario en rueda de prensa.
Detalló que aproximadamente 54.000 agricultores fueron afectados y para auxiliarlos se les entregarán herramientas, semillas y fertilizantes para cosechas que se realicen luego de la temporada invernal.
También se reestructurarán créditos agrícolas con intereses entre 5 y 7% en entidades estatales.
La temporada lluviosa más fuerte de los últimos 10 años afecta a 13 de las 24 provincias del país y ha dejado hasta el momento 23 muertos, unas 256.000 familias afectadas y unas 9.000 familias evacuadas, según datos del gobierno y la Defensa Civil.
En las zonas afectadas se cultiva arroz, banano, maíz, tomate, pimienta, principalmente.
También por las lluvias se produjo un deslave que destruyó un tramo del oleoducto transecuatoriano lo que obligó a suspender una quinta parte de las exportaciones de petróleo del país.
Extensas áreas se encuentran bajo el agua y la población debe movilizarse en canoas por las calles de sus localidades.
El gobierno, organizaciones no gubernamentales y países amigos intentan ayudar a los afectados con la entrega de raciones alimenticias, agua, ropa, medicinas, entre otros implementos.
Las autoridades de salud trabajan en prevenir epidemias.