Casi la mitad de los 1.300 millones de fumadores en el mundo viven en China, India e Indonesia, los tres consumidores principales de productos de tabaco. Tan sólo en China, fuma más gente de la que vive en Estados Unidos, que tiene una población de más de 300 millones.
Esos países y otros en vías de desarrollo representan fronteras prometedoras para las compañías tabacaleras importantes, al tiempo que toman acciones para conquistar a los fumadores existentes y, de acuerdo con un nuevo informe de la Organización Mundial de la Salud, convencer a adolescentes y mujeres de encender un cigarro.
El hábito de fumar ha disminuido lentamente en el occidente. Pero en las últimas cuatro décadas ha crecido de manera constante en el mundo en desarrollo.
Los productos de tabaco ya son responsables de aproximadamente 5,4 millones de muertes al año por cáncer pulmonar, enfermedad cardíaca y otras afecciones, de acuerdo con la OMS, organismo de las Naciones Unidas. De continuar las tendencias, ese número aumentará a más de 8 millones anuales para 2030, calculó la agencia, y el 80 por ciento de esas muertes ocurren en los países en vías de desarrollo.
La OMS hizo un seguimiento del vigor de los controles al tabaco a nivel mundial y en las naciones más pobres lo encontró particularmente débil. Una razón es que muchos gobiernos están en el negocio del tabaco y dependen de él para sus ingresos.
BILL MARSH