Si no mal recuerdo estuvo en el hotel Continental desde el 93 hasta el 2000, luego emigró hasta otros establecimientos. Ignoro cuáles habrán sido los motivos por los que desertó del Hotel Hilton Colón.
Lo cierto es que asume ahora la dirección gastronómica del Hotel Continental, motivo suficiente para que Epicuro vaya a husmear las ollas en la moderna cocina, charlar con los asistentes, luego escoger en la carta lo que más le apetecía.
Hablemos primero de esta minuta, que incluye platos de gran éxito. Sin embargo, es obvio que Ricardo Bock va a remodelar por completo esta carta, guardando quizás los mismos ingredientes (filetes de pato llamados magrets, las deliciosas ostras con cebolla, hierbas y limón, los langostinos Continental al grill bastante espectaculares), pero añadirá hongos frescos, atún blanco y rojo, seguramente hígados de pato en suntuosas salsas como las de uvas o de Oporto, ternera y otros manjares.
Probé los tiraditos de corvina a la crema de Chilotto. Este plato, por sí solo, vale el viaje. Se trata en realidad de un plato cuya preparación evoca a la vez el sushi y el cebiche. La salsa cremosa destila toques de limón, frutas tropicales con hierbas y especias Las ostras al Fortín son las grandes llamadas patas de mula, pero cortadas en trozos pequeños, marinadas en limón, vodka, aceitunas y especias. La pangora gratinada a la parmesana es un plato de sencilla preparación que se ha vuelto bastante trivial y se lo sirve por doquiera. No deja por eso de ser sabrosa, pero no carece de originalidad.
Las supremas de pato (se llama así a las pechugas de aves deshuesadas) vienen en salsa de jamón con gruyère o con reducción de Grand Marnier, jugo de naranja al puro estilo francés, cuando no en salsa de frambuesa con papas a la crema. Combinan las tres recetas con vino tinto o blanco.
Sugiero un Barolo, un Luigi Bosca, un Sauvignon blanco de Los Vascos, un Chardonnay. Si les gusta el sabor típico de Francia pueden seleccionar el entrecôte a la bearnesa, reducción de estragón en vinagre a la que se añade yema de huevo y luego mantequilla.
La carta actual conserva platos italianos (no faltaba más si la familia Bruzzone regenta el hotel): spaghetti con hongos, fettuccini con albahaca, ravioles, ñoquis, lasaña, canelloni alla Rossini. Esta fórmula resulta ser económica. Podrán también servirse una copiosa parrillada por $ 18. Hablando de precios, las entradas diversas oscilan entre $ 4 y $ 7. Los platos fuertes de $ 9 a $ 18) dependiendo de los ingredientes. En cuanto a los postres, vienen en un carrito, ustedes pueden escoger el que más les apetezca. Les vendrá bien un expresso.
El Hotel Continental tiene más de treinta años de vida. Su cafetería La Canoa se ha vuelto una institución. El restaurante El Fortín mantiene su reputación, a pesar de pertenecer a un hotel de cinco estrellas no dispara sus precios. Es un sitio visitado por los ejecutivos. El bar es impresionante, podrán servirse allí el coctel de su preferencia.