Carátulas inigualables, shows en vivo impresionantes y sobre todo letras con filosofías dignas de Aristóteles. Además, el álbum The Dark Side of the Moon celebra su aniversario número 35 el 17 de este mes. Todo esto vale para compartir con ustedes un repaso por la vida de esta banda y una que otra anécdota.
El álbum debut de la agrupación, Piper at The Gates of Dawn, fue grabado en el estudio 2 de Abbey Road al mismo tiempo que en el estudio 1 The Beatles grababan Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band. La mayoría de los temas de Piper fueron compuestos por Syd Barret, el desaparecido líder original de esta banda, a quien se le pasó la mano con eso de la experimentación en los sesenta a tal punto de que el grupo simplemente decidió no ir a recogerlo un día para una presentación. Luego vendría A Saucerful of Secrets.
En 1970 cuando editaron Atom Heart Mother trabajaron por primera vez con una orquesta. El álbum contenía un tema de cada uno de los vocalistas en esta etapa, If de Roger Waters, Fat Old Sun de Gilmour y mi favorita, Summer ’68 de Rick Wright.
Luego de Meddle, que incluía la épica Echoes, lanzarían el legendario The Dark Side of the Moon, que se mantuvo en el top 200 de la Billboard durante 740 semanas consecutivas (lo que equivale a un poco más de catorce años). En este álbum venían temas como Time; los relojes al comienzo de la canción fueron grabados por Alan Parsons en una tienda de antigüedades cerca de Abbey Road, tras convencer al dueño de que detuviera todos los relojes para grabarlos uno por uno. Y como muestra de que los genios también son fans, los Pink Floyd dieron un porcentaje de las ganancias de este exitoso álbum para la producción de la famosa película cómica Monty Py-thon y el Cáliz Sagrado. A la banda le gustaba tanto Monty Python que durante las presentaciones en vivo de Dark Side of the Moon incluían Flying Circus, el tema de la serie.
En 1975 vendría Wish you Were Here, el primer álbum de Floyd en ocupar el número uno en los listados de Estados Unidos y el Reino Unido, que incluía la pieza de nueve partes Shine on You Crazy Diamond, un tributo a Syd Barret, quien en esa época hablaba abiertamente de las consecuencias de sus abusos.
Luego de Wish you Were Here vendría Animals, álbum concepto que utilizaba a los animales como una metáfora de los miembros de una sociedad, y posteriormente The Wall, en el que ya se sentía la lucha por el control artístico de la banda entre David Gilmour y Roger Waters, tanto que el tema Comfortably Numb fue editado integrando dos versiones diferentes, una de Waters y otra de Gilmour; se editaban cuatro barras de una, luego cuatro barras de la otra, la única forma en que los dos quedaron satisfechos.
En 1983 editan The Final Cut, último álbum con Roger Waters que se podría considerar su proyecto de solista interpretado por Pink Floyd al igual que A Momentary Lapse of Reason de 1986, un proyecto solista de David Gilmour.
Pink Floyd se reunió momentáneamente con Waters para Live 8 en el 2005, lo que despertó los rumores de una reintegración definitiva de la banda, que desmintió David Gilmour, quien en el 2006 editó su tercer álbum solista On an Island.
A pesar de lo que quisiéramos, es muy probable que no vuelva a haber un Pink Floyd y por el momento su legado tendrá que mantenernos entretenidos. Por mi parte me voy a regalar para mi cumpleaños Oh, By the Way, un set de catorce discos con todos los álbumes remasterizados con carátulas originales.
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