Algunos hombres dicen detectar cuando una mujer está en su periodo menstrual solo por su temperamento. Algo parecido a un ‘séptimo sentido’ (no sexto). Conozca cómo ellas se delatan.
“Dichoso de mí”, aclara Danilo, un hombre rodeado del género femenino. Ingeniero comercial, soltero de 26 años, vive con cuatro mujeres: su madre y tres hermanas menores. Tiene una novia desde hace dos años con quien espera casarse en junio y para colmo –así lo expresa él–, la mascota en su casa es una perrita pekinés. Por los antecedentes anotados, Danilo Solís asegura ser un “especialista en cuestiones femeninas”. Sabe de marcas de ropa para mujeres, de tratamientos de belleza caseros con sábila y mayonesa, de pijamadas, ladies night, de tácticas empíricas de seducción y de cómo detectar cuando están en su periodo menstrual solo con verlas a la cara.
“Creo que un hombre al cabo de convivir mucho tiempo con una mujer es capaz de comprender su complejo mundo. Quienes somos hermanos, esposos o novios desarrollamos algo así como un séptimo sentido (no sexto sentido, porque eso es más femenino). Nos percatamos de cambios repentinos de carácter. Un día están bien y al otro no quieren que nadie las mire, todo les fastidia. Se ponen depresivas e irritables. Soy privilegiado de vivir entre mujeres, pero he necesitado paciencia para entender sus altibajos del mes”.
La otra cara del sondeo
De 22 hombres consultados, 19 aseguraron saber cuando sus hermanas y esposas estaban en su periodo menstrual, por cambios drásticos en su comportamiento. Incluso indicaron que prefieren alejarse un poco de ellas durante esos días “para evitarse discusiones, malos ratos y decisiones tomadas sin la debida objetividad”.
Dijeron que ellas se ponen muy susceptibles y les disgusta ciertas situaciones a las que –fuera del ciclo mensual– no les dan tanta importancia.
Al Dr. Fausto Padilla, ginecólogo y presidente de la Sociedad de Obstetricia y Ginecología del Guayas, se le comentó del resultado de este sondeo, sin embargo, él sugirió realizar un cambio encuestando a la contraparte, es decir, a las mujeres, para conocer si, a criterio de ellas, son extremadamente sensibles en esos días. Y la contestación fue esta:
El 100% (20 de 20 respuestas) afirmó padecer de depresión, extrema sensibilidad, irritabilidad, mal genio, dudas e incertidumbres, a más de las clásicas manifestaciones como fatiga, cólico, dolor de cabeza, dolor mamario, problemas cutáneos, sensación de gases, estreñimiento o diarrea, poca tolerancia al ruido, ansiedad, dificultad para concentrarse, cambios en el impulso sexual... En fin, la lista fue más extensa, no obstante, estos síntomas resultaron en mayor proporción.
En opinión del Dr. Padilla, “los cambios en el temperamento femenino son producto no solo de la subida del estrógeno (hormonas sexuales producidas por los ovarios), sino por el malestar que sienten durante el periodo. Menstruar les significa una pérdida de libertad de algunas actividades que disfrutan como nadar (aunque usen tampones), correr (debido a la fatiga), comer (por la sensación de llenura), estar de buen humor (a causa del cólico), tener relaciones sexuales (por el fastidio del mismo hecho de menstruar)”.
Mejor de lejos
El Dr. Jorge Lolas, del Instituto de Investigaciones Ginecológicas de Santiago de Chile, explica que las mujeres saben manejar en su diario vivir los síntomas del síndrome premenstrual (SPM), sin embargo, el hecho de que eviten quejarse por alguna molestia no significa que no la estén padeciendo o que no les fastidie nada. En su libro Síndrome premenstrual, desde una nueva perspectiva, el Dr. Lolas indica que el SPM es una enfermedad generada por secreciones producto de una inflamación al útero, que genera sustancias inflamatorias, las cuales pasan por el torrente sanguíneo y afectan al organismo, explicando así el amplio cuadro sintomático de un alto porcentaje de mujeres.
El Dr. Lenín Valencia Real, ginecólogo guayaquileño, tiene 30 años de casado y aún recuerda el constante malestar de su esposa en los días ‘del mes’, por ello apuesta a apoyarlas. “En mi consultorio todas se quejan. Así que yo les digo: Señora, para su dolor de cabeza, dos días antes de menstruar tome tal pastilla o para su cólico tome tal medicamento. Pero la cuestión es que muchas preferirían estar en cama el día entero. Las variantes en la progesterona (hormona femenina) les produce ese malestar mensual. Comprenderlas es parte de nuestra convivencia. A ellas les toca vivir esta situación y muchas han aprendido a seguir su ritmo como si no pasara nada”. (A.G.)
El hecho de que eviten quejarse por alguna molestia no significa que no la estén padeciendo o que no les fastidie nada”.
Dr. Jorge Lolas