Calles inundadas y basura acumulada se observaron en sectores del Guasmo e isla Trinitaria.
La vivienda de Ximena Meza, ubicada en la manzana 67 de la cooperativa Guayas y Quil 2, en el Guasmo sur, amaneció otra vez inundada. La lluvia que se registró en el sector desde la madrugada hasta cerca del mediodía de ayer la obligó a mudarse al segundo piso.
Según el Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inamhi), después de diez días de precipitaciones débiles estas se intensificaron en el norte, entre la tarde y noche del pasado domingo y en el sur hasta cerca del mediodía.
En la esquina donde vive Meza hay un hueco profundo que realizó Interagua y que se ha llenado con la lluvia.
Ayer el conductor de un carro tipo furgón intentó cruzar esta calle, pero luego de varios malabares decidió retroceder para evitar encunetarse.
“Ya se han caído personas en motocicletas o bicicletas y chicos que pasaban a pie por el sector y creyeron que era una poza pequeña”, sostuvo Meza.
La calle José M. Sáenz, que colinda la Floresta Uno con el Guasmo central, en el sur, también amaneció inundada.
Manuel Machuca, vendedor de encebollado en la zona, dijo que desde las 05:00 no paraba de llover en este sector donde el agua a veces sube el nivel de la acera.
Asimismo, en varios tramos de la avenida 11 a la estación de la Metrovía Floresta 2 se observaron grandes lagunas que dificultaron el tránsito vehicular y peatonal.
Pedro Solórzano, que vive hace 20 años en la Guayas y Quil 2, observaba al pie de su casa a un grupo de trabajadores de Interagua que hacía reparaciones al pie de su vivienda en medio de la llovizna.
Las calles colindantes a su casa lucían llenas de agua y monte.
La basura es otro de los problemas que se evidenciaba ayer en la cooperativa Fuerza de los Pobres, en la isla Trinitaria. Según los habitantes, el recolector no pasa desde hace 15 días.