El secretario José Miguel Insulza admitió que la situación entre los países es “grave”.
El Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA) sesiona hoy en Washington (Estados Unidos) desde las 15:00 para buscar soluciones al conflicto diplomático entre Ecuador y Colombia.
Ecuador acusó a su vecino de violar su soberanía territorial al efectuar un operativo en el que resultó muerto Raúl Reyes, segundo al mando de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). El otro, en cambio, señaló que el Gobierno ecuatoriano tenía un “pacto” con la guerrilla.
A través de un comunicado de prensa, el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, admitió “la gravedad” de la crisis, pero expresó su deseo de que esta sea resuelta en la región “en el marco del respeto a los principios que rigen la convivencia entre las naciones”.
El funcionario dijo que ha sostenido conversaciones con mandatarios y cancilleres de la región, “en la búsqueda de un acercamiento en las posiciones, priorizando el diálogo como mecanismo de negociación”.
Insulza espera que el Consejo entregue “orientaciones que permitan alcanzar una solución pacífica a esta crisis, para así abordar los problemas de fondo que la han provocado”.
Además, expresó que no dará más declaraciones hasta que el Consejo (integrado por los embajadores de los 34 países miembros) tome una decisión, pero recordó que “subsiste la crisis humanitaria generada por el secuestro prolongado de un grupo de personas a manos de las FARC, y que es preciso retomar pronto las gestiones que permitan su libertad”.
La cita del Consejo fue convocada ayer por la mañana a pedido del embajador de Ecuador ante el organismo, Efrén Cocíos, basados en el artículo 21 de la Carta de la OEA.
Este señala que “el territorio de un Estado es inviolable; no puede ser objeto de ocupación militar ni de otras medidas de fuerza tomadas por otro Estado, directa o indirectamente, cualquiera que fuere el motivo, aun de manera temporal”
Al pedido ecuatoriano se sumaron los de otros mandatarios, como Alan García (Perú) y Michelle Bachelet (Chile).
“Lo que todos queremos es que haya paz, paz en la región y en ese sentido tanto la OEA, como los presidentes, los colegas, el presidente (Rafael) Correa, podemos jugar un rol en ese sentido”, dijo Bachelet.
Y el Gobierno de Paraguay solicitó a la Argentina convocar a una reunión extraordinaria de cancilleres del Mercosur en su calidad de presidente pro témpore del bloque.
Incluso el Departamento de Estado de Estados Unidos indicó que la OEA es el foro “apropiado” para resolver la crisis.
Antonio Parra Gil, quien fue canciller en el gobierno de Alfredo Palacio, señaló que la OEA debería llamar la atención a Colombia porque irrespetó la soberanía nacional del Ecuador, con lo cual violó la Carta Democrática de la OEA y la Declaración de los Derechos Humanos, entre otras normas del Derecho Internacional.
Colombia, sin embargo, tiene el respaldo de EE.UU., su principal aliado en la lucha contra el narcotráfico y los grupos insurgentes, y con mayor peso político en el seno de la OEA.
El pronunciamiento del Consejo no tiene un efecto jurídico vinculante, pero sí representa una sanción moral, sostuvo Parra. “Que la comunidad internacional diga que Colombia es responsable de lo que pueda pasar en el futuro”, añadió.