El subsecretario de Relaciones Bilaterales de Ecuador, Diego Stacy, confirmó esta mañana que la diplomacia ecuatoriana está de acuerdo pero no totalmente sastifecha con la resolución de la Organización de Estados Americanos (OEA).
"La Cancillería considera que la resolución es sastifactoria. Hay que considerar que fue una negociación en la que naturalmente participan todos los miembros de estados americanos, igualmente Colombia", dijo en Citynoticias (89.3 FM en Guayaquil).
Sin embargo, confirmó, Ecuador insistirá en que se ratifique o se manifieste con mayor claridad la condena hacia el acto en el que incurrió el gobierno colombiano al violar la soberanía y la integridad territorial del Ecuador.
En este marco, cuestionado sobre la posibilidad de que en la agenda que manejará el presidente Rafael Correa en la próxima cita del Grupo de Río esté prevista una reunión con su homólogo colombiano Álvaro Uribe, el funcionario dijo que desconoce si se ha preparado un encuentro formal.
Aunque resaltó que se dio un paso importante con la resolución que adoptó la OEA en el sentido de reducir las tensiones entre Ecuador y Colombia, el embajador Stacey reconoció que "la relación personal entre los dos presidentes se complica por el hecho de que no existen en este momento razones para asegurar que ese diálogo que se puede abrir tenga las características que se requiere en cuanto a la credibilidad del presidente colombiano".
En otro punto compartió la decisión del presidente Correa de realizar una gira internacional para lograr establecer la posición ecuatoriana ante el mundo. "Es fundamental para que los países entiendan y comprendan de mejor manera por qué el reclamo, por qué la demanda ecuatoriana contra Colombia".
Frente a esta coyuntura, considera que "es el momento adecuado para dar fin a toda una serie de incidentes fronterizos y de violaciones a la frontera ecuatoriana por parte de Colombia, naturalmente derivada del lamentable conflicto que vive ese país".
Para ello, señaló, es necesario que se adopten medidas que impidan que esta clase de incidentes vuelvan a ocurrir en el futuro.
A su criterio, concretamente Ecuador debe demandar el cese de todo tipo de actividades que puedan violar la frontera ecuatoriana, lo que permitirá "mantener una relación de vecindad, de amistad y cooperación absolutamente estable, permanente y previsible".
En contraparte, Ecuador ofrecería mayor control por parte de las Fuerzas Armadas para evitar el ingreso de grupos insurgentes en el territorio ecuatoriano, indicó.