El ministro de Justicia y Derechos Humanos, Gustavo Jalkh, aprovechó su participación en la conferencia de Desarme de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), en Ginebra, para refutar las acusaciones del Gobierno de Colombia que vinculan al Ecuador con las FARC.
¿Qué acciones realizó ante el conflicto diplomático suscitado con Colombia?
En el foro denuncié la agresión y violación de la soberanía e integridad territorial por parte de las fuerzas armadas y policiales colombianas. Ratifiqué el mensaje del presidente Rafael Correa de defensa de la soberanía nacional y el rechazo frontal a las declaraciones del Gobierno de Colombia, que vinculan al país con las FARC. Me reuní con la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, la canadiense Louise Arbour, para informarle los hechos.
¿Cuál fue el resultado?
Ella nos manifestó su preocupación y expresó su deseo para que se encuentre una solución diplomática al impasse. Hay que recalcar que el ingreso de soldados colombianos a nuestro territorio es una flagrante violación a los derechos humanos de todos los ecuatorianos.
¿Está prevista una demanda internacional por violación a los derechos humanos?
Eso lo tendremos que definir en los próximos días, con las demás autoridades nacionales.
¿Se consiguió el respaldo a la tesis ecuatoriana?
Hemos recibido la solidaridad de Argentina, Costa Rica, Venezuela, Honduras, Panamá y de un sinnúmero de delegaciones internacionales, quienes han reconocido la actitud pacífica del país.
¿Las declaraciones del vicepresidente colombiano Francisco Santos, en el mismo foro, donde afirma que Ecuador da refugio a terroristas, no complica la situación del Ecuador en la Comisión de los Derechos Humanos?
En lo absoluto. Expliqué que esta es una maniobra de distracción para desviar la atención del hecho evidente de que Colombia cometió una agresión flagrante contra la soberanía territorial de Ecuador.