“Mi pasión nunca ha sido la fotografía en sí”, dice Henri Cartier-Bresson, en el documental “Henri Cartier-Bresson: The Impassioned Eye” (Henri Cartier-Bresson: El ojo apasionado) de Heinz Butler. La pasión que describe la despierta “la posibilidad de olvidarse a uno mismo” mientras toma fotos, y “de capturar en la fracción de un segundo la emoción de un tema y la belleza de la forma”.
Los fotógrafos son el tema de una serie de documentales que se transmitirá en el Canal Sundance de televisión por cable en Estados Unidos. Los documentales, hechos en la última década por diez cineastas independientes, presentan una amplia variedad de fotógrafos, entre ellos William Eggleston, Tina Barney, Helmut Newton y Robert Mapplethorpe y su mentor Sam Wagstaff.
Mientras que el desafío para cada cineasta era documentar el proceso creativo de sus temas, el enfoque de los fotógrafos ante su trabajo varía considerablemente, y cada filme refleja su esencia.
En “Tina Barney: Social Studies” (Tina Barney: Estudios sociales), la cineasta Jaci Judelson traza paralelos específicos entre los antecedentes de clase alta de Barney y el mundo que fotografía. En “William Eggleston and the Real World” (William Eggleston y el Mundo Real), Michael Almereyda usó una cámara de mano para capturar y comunicar la manera furtiva en que Eggleston camina por la calle, entra y sale de tiendas y toma fotografías de objetos cotidianos que normalmente escaparían a nuestra atención.
“Es intrínsecamente extraño filmar a un fotógrafo”, comentó Almereyda. “Aunque después de un rato era como seguir a alguien en un safari. Hay un suspenso continuo. ¿Cuándo y qué fotografiará?”
Por su parte, Eggleston es retratado como excéntrico y algo obsesivo. En una secuencia, va camino a su casa, en Memphis, en auto cuando se detiene para tomar fotos de una casa en ruinas. Parece hacer tomas al azar, pero como el cineasta inserta en el filme copias terminadas de las fotos que toma, la lógica de las elecciones de Eggleston se vuelve clara.
Helmut Newton, célebre fotógrafo del glamour y la elegancia, es el tema de “Helmut Newton: My Life” (Helmut Newton: Mi vida), por Gero Von Boehm. El filme presenta la elegancia de la vida de Newton. En el hotel Chateau Marmont en Los Ángeles, Von Boehm filma a Newton mientras éste explica por qué fotografió a modelos desnudas reclinadas contra grandes lavadoras de acero inoxidable.
Una entrevista en el documental sobre Cartier-Bresson señala el valor histórico de la fotografía y el efecto emocional de una sola foto.
Arthur Miller responde a una foto de Cartier-Bresson de Marilyn Monroe, tomada en 1961 en el set de “The Misfits”. Ella lleva un sencillo vestido negro y un sombrero con malla; y tiene posada la mirada pensativa fuera de cuadro. “Hermosa”, dice Miller, quien estaba casado con ella cuando la foto fue tomada. “Era el primer día del rodaje. No sólo posa para una foto. Está preocupada por algo. Y está tan viva en la foto. Su inteligencia básica está en esa foto. Es una imagen muy introspectiva. Así era ella”.