La Revista - Logo
Edición del DOMINGO 9 de Marzo del 2008 EL UNIVERSO inicio e-mail
::::::::: M E N Ú ::::::::::
    Portada
    Teatro
    El Tema
    Piqueo de la semana
    Consultorio
    Lo Nuevo
    Dr. Tecno
    Alma En El Trabajo
    Gente de cine
    Cuerpo y Alma
    Destino
    Moda
    Perfiles
    Cine
    El Aguacate
    Desde las encantadas
    Libros
    Salud
    Vivienda
    Gastronomía
    Cocina de Patricia
Salud 
Cuidado con los somníferos
ampliar imagen ampliar imagen

Imprimir esta noticia Enviar noticia por e-mail
Relacionados
Durante una cirugía

Los medicamentos para inducir sueño solo se deben tomar bajo supervisión médica. Su mal uso puede ser peligroso.

Si usted es alguien que no puede conciliar el sueño fácilmente y desea lograrlo con algún medicamento, lo primero que debe hacer es buscar ayuda médica.  Nunca intente conseguirlo de manera clandestina porque pondría en riesgo su vida.

Para inducir el sueño se consumen somníferos, pero en realidad este término quedó en el pasado. Actualmente se los llaman hipnóticos-sedantes y se los obtiene de vegetales o de drogas sintetizadas, según el neuropsiquiatra Pedro Posligua Balseca.

Cuando se comenzó a usar drogas para provocar sueño se empleaban los barbitúricos que actuaban deprimiendo al sistema nervioso central en forma rápida, pero eran muy peligrosos usarlos rutinariamente. Hoy algunos son empleados solo por vía endovenosa y de uso exclusivo por la anestesiología o cuidados críticos. Varios también se usan como anticonvulsionantes.

Posteriormente se sintetizaron fármacos de acción prolongada y de administración oral, pero se debía tener mucho cuidado en administrarlos a pacientes con problemas renales o hepáticos porque su efecto es más severo.

Sedantes más usados
En la actualidad los sedantes que más se usan son las Benzodiacepinas. Según Posligua, aplicadas a dosis menores tiene una acción sedativa y en cantidades mayores un efecto hipnótico.

Estos medicamentos modernos se los emplea además como relajantes musculares de acción leve y focalizada. Incluso como anticonvulsivantes y para complementarse o potencializar el efecto de los tranquilizantes mayores o antipsicóticos.

Asimismo, algunos son usados exclusivamente como inductores de sueño, pero sus efectos tóxicos llevan a varios problemas como los siguientes:

  • Letargia: Es alguien somnoliento con poca reactividad.
  • Estupor:  Un grado mayor de letargia.
  • Coma: El paciente no tiene ningún tipo de reacción.
  • Síntomas alérgicos con rash cutáneos: Enronchamiento.
    lAsma agravada, etcétera.

Igualmente estos medicamentos se los limita a pacientes debilitados y ancianos, por el riesgo de producir parálisis de los centros respiratorios.

Combinación peligrosa
Cuando las personas consumen mucho hipnótico-sedante pueden sufrir de adicción, debido a que producen tolerancia. Por lo tanto, cada vez necesitarán más dosis para obtener los efectos iniciales, según el neuropsiquiatra.

Es importante no combinar estos medicamentos porque pueden producir una depresión del centro respiratorio y paro respiratorio.  Además, si los toman para conciliar el sueño y a más de eso consumen alcohol y drogas estupefacientes y psicotrópicas es muy peligroso, porque pueden conducir a la muerte en cuestión de minutos.

El propósito suicida se ve alimentado en pacientes depresivos que usan estas sustancias. Generalmente la dosis letal es muy alta, quedando en muchas ocasiones secuelas y defectos posteriores.

Tampoco, agrega Posligua, se deben asociar con antialérgicos que puedan potenciar el efecto sedativo y menos en pacientes con enfermedad renal, hepática, trastornos respiratorios como apnea de sueño o en pacientes depresivos con fuerte ideación suicida, ya que puede ser el instrumento que facilita los intentos de autodestrucción.  (S.M.)


© Derechos Reservados 2004 Compañía Anónima EL UNIVERSO. Todos los Derechos Reservados